El acceso de Francesc Torres a la producción artística viene de la mano del minimalismo y la negación del mito de la obra única. Con un acusado sentido de la ironía, rehuía, como otros artistas de su generación, la idea de subjetividad en el arte. Entre sus primeras obras, de finales de los años sesenta, hay una serie de objetos escultóricos de cartón pintados con colores planos, deformados y con falsas perspectivas. Como explicaba el artista en el año 2008 con motivo de la exposición retrospectiva que presentó en el MACBA: “Esto es el principio de toda la historia, son las primeras obras. [...] Son prototipos. La idea era imprimir estas formas en plano, desarrolladas en dos dimensiones, hacer series ilimitadas que se pudieran comprar por dos duros y que cada uno se las llevara a su casa y con tijeras y pegamento Imedio se construyera la pieza. Son poemas-objeto.”

OBRAS EN LA COLECCIÓN DE FRANCESC TORRES

DESCUBRE LA EXPOSICIÓN

Uno llega a algo que no se puede pintar.
Dieter Roth