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0-24 h (2005) es una videoproyección que reproduce lo que ocurre en el interior del museo cuando se encuentra cerrado al público. La pieza fue especialmente concebida por Ignasi Aballí (Barcelona, 1958) para la exposición del MACBA. Cada noche se colocaba en una de las cámaras de videovigilancia del Museo una película de 16 horas que registraba, en tiempo real, todos esos momentos de inacción.

En la obra estaban latentes los rasgos más característicos del trabajo de Aballí, un artista que desde finales de los años ochenta desarrolla su investigación en torno a dos líneas diferenciadas, pero en continua interacción: por un lado, la puesta en práctica sistemática del gesto artístico imperceptible o intervención mínima, que lo vincula al arte conceptual. Por otro, la utilización de la ficción como material para el análisis crítico de las estructuras discursivas y narrativas del cine. El paso del tiempo se convierte en el filtro conceptual que permite a Aballí aproximarse a la realidad cotidiana sin inmiscuirse aparentemente en ella.

Como el propio artista le confesó a Dan Cameron: “Empecé a pensar que en una obra, cuanto menos hay para ver, más deseos hay de ver. Que el hecho de hacer ver el mundo contiene, en sí, el ocultar una parte de él.”

La obra de Ignasi Aballí, desarrollada a lo largo de los últimos quince años, es objeto de una revisión crítica en esta exposición, que presentará sus momentos clave. El trabajo de este artista se formula de manera similar a la forma de un árbol, en el que los temas y las categorías se relacionan entre sí. Fruto de elaboraciones lentas y laboriosas, el trabajo ha evolucionado desde preocupaciones metodológicas enraizadas en cuestiones de visión, visibilidad y material, hacia obras de carácter casi realista, en el sentido de que incorporaran elementos directamente provenientes de la vida cotidiana.

El registro y la lectura del paso del tiempo juegan en el trabajo de Aballí un papel esencial, materializándose en la acumulación del polvo en los objetos, en la exposición a la luz natural, en el efecto del peso de los libros en una estantería... Aballí constata y ordena, clasifica y muestra los rastros de acciones involuntarias o “naturales” y las contrapone a otras personales, fruto del artificio o de la subjetividad. Así, los rastros de huellas en la pared, el polvo acumulado en los libros o el amarillado de los papeles expuestos al sol, representan resultados del paso del tiempo que, más que erosionar o sustraer cualidades a las cosas, añade y acumula otras.

Las materias utilizadas por Aballí, además de este uso del paso del tiempo como material, oscilan entre las tradicionales de las artes visuales (pintura, papel, tela, fotografía...) y las más inusuales (restos de ropa sacados del filtro de la secadora, corrector Tipp-Ex). Pero su uso es interrogativo, no demuestra nada más que el material mismo y las consecuencias que sus combinaciones pueden crear. El uso de pintura transparente, difícilmente visible, contrasta con la acción de ocultar y velar con Tipp-Ex una superficie negra. Las acciones de revelar y ocultar discurren paralelas y se oponen, por un lado, a trabajos en los que se introduce la ficción y, por el otro, a trabajos de ordenación casi absurda de elementos encontrados. Listas de enumeraciones de cantidades de personas, muertos, heridos, porcentajes diversos, etc, recortadas a partir de diarios, se equiparan a enumeraciones (inventarios) de lenguas, religiones, monedas, ciudades con metro, razas de perros, etc., todo ello siguiendo una especie de proyecto enciclopédico exhaustivo y, probablemente inútil, para construir una imagen de diferentes aspectos de la realidad. Finalmente, la serie de posters de películas, algunas nunca realizadas, a partir de la obra cinematográfica y literaria del escritor francés Georges Perec, ejemplifica el interés del artista hacia la ficción como un instrumento de representación de lo que aún no es, de lo que no se ha hecho.

Situada entre la fragilidad de la aparición y la desaparición por un lado y por el otro, en la acumulación enciclopédica, la exposición de Ignasi Aballí en el MACBA se extenderá en forma “expandida” desde las salas interiores del Museo a espacios y lugares normalmente no dedicados a la presentación de arte, pero igualmente accesibles y funcionales.

Después de ser mostrada en Barcelona, la exposición viajará al Museo Serralves de Oporto y a la Ikon Gallery en Birmingham.Con la obra “Finestres” de la exposición de Ignasi Aballí 0-24 h, el MACBA participa como socio colaborador en el proyecto de la Comisión Europea “Preservación y reinstalación de instalaciones de arte” dirigido por el Instituut Collectie Nederland. Se trata de un proyecto coordinado en España por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y en el que también participan como socios colaboradores el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, Fundación La Caixa-Caixa Forum, Museo Gugghenheim de Bilbao e Instituto Valenciano de Arte Moderno.

Artista

Ignasi Aballí

Comisariada por

Con la colaboración de:
Seacex
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Patrocinador:
Fossil
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Patrocinador de comunicación:
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El País
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Con el apoyo de:
Moritz

Coproducción

Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA), IKON Gallery (Birmingham), Museo Serralves (Oporto) y ZKM Zentrum für Kunst und Medientechnologie Karlsruhe. Con la colaboración del Instituto Ramón Llull. EN EL MARCO DEL “AÑO DEL LIBRO Y LA LECTURA 2005”

Itinerancias

01 SEP. - 15 OCT. 2006 ZKM | Media Museum Atrium 8
24 MAYO - 16 JUL. 2006 Ikon Gallery Birmingham
27 ENE. - 25 ABR. 2006 Museu de Arte Contemporanea Serralves


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Pienso que una obra de arte debería dejar perplejo al espectador, hacerle meditar sobre el sentido de la vida
Antoni Tàpies