Los diarios de trabajo de Rosemarie Castoro son una vía de acceso directo a su obra y a su manera de sumar arte y vida. Si bien sus primeros trabajos son claramente pictóricos, pronto incorporó la danza y el movimiento corporal. Esta pionera del feminismo bailaba delante de sus obras o actuaba con cuerdas colgadas en una fusión entre cuerpo y pintura. En esta obra del MACBA, aplicó yeso con una escoba encima de unos paneles para cubrirlos después con grafito. “Mis paneles son mis contenedores”, escribía la artista, poniendo énfasis en la combinación de pintura, escultura y dibujo, però también corporalidad.

OBRAS DE ROSEMARIE CASTORO EN LA COLECCIÓN

DESCUBRE LA EXPOSICIÓN

Reconstituir el desorden de una posible ciudad. Utilizar la maqueta no como un elemento de proyecto, sino como una representación de algo que ya existe.
Jordi Colomer