Para familias con niños y niñas de dos a cinco años, proponemos que pequeños y grandes exploren el proceso creativo como un juego para acoger el ensayo, el error, la sorpresa y el descubrimiento. Para estas edades ofrecemos propuestas educativas de un solo día que exploran todo lo que se puede manifestar en un encuentro puntual entre personas y otros formatos de larga duración y en las que la continuidad permita trabajar en procesos abiertos a partir de las propuestas de los artistas y las complicidades que se vayan tejiendo entre participantes y espacios.

Para participantes a partir de seis años, queremos abrir la posibilidad de configurar grupos heterogéneos, conformados por diversidad de familias y/o amigos que quieran vivir y compartir otras maneras de entrar en contacto con las posibilidades de acción y pensamiento en el museo. Apostamos por una experiencia lúdica y singular propuesta por artistas a partir de sus estrategias artísticas y sus temas de interés, que nos permita reflexionar con el cuerpo, tocar la palabra o conversar con los objetos y con el espacio.

Entrar en un museo es algo que empieza en casa, en un avión, en un tuit
Mark Wigley