Sin título (Habitáculo)

 

“Podría ser mi dormitorio (o algo parecido). Incluso las mismas características técnicas: todas las paredes y volúmenes construidos en este módulo de tela cruda para pintores donde medirme y medirnos.” A inicios de los años noventa, Pep Agut tomó la tela de pintar para convertirla en un elemento arquitectónico de posibilidades múltiples. Liberado de su capacidad de representación, le sirve para contener todos los volúmenes posibles, como la habitación o un habitáculo de tamaño real que requiere la presencia humana para activarse.

Una misma imagen puede ser testimonio, a la vez, del pasado y anticipar un previsible futuro.
Ignasi Aballí