A lo largo de veinticinco años, las obras de la Colección MACBA han viajado por todo el planeta. Ya sea en grandes instituciones o bien en espacios más discretos, han estado presentes en exposiciones por los cinco continentes. Entre las ocho mil obras prestadas, el gran miriñaque de aluminio manipulado a distancia ideado por Jana Sterbak como denuncia de los instrumentos invisibles de control a los que estamos sometidos; los stabiles creados por Alexander Calder a raíz de su estancia en Barcelona invitado por Miró; y las figuras o esculturas abstractas de Alberto, uno de los artistas clave de la vanguardia española, han sido hasta hoy las más viajeras.

La sangre de la sensibilidad es azul / Me consagro para / Encontrar su expresión más perfecta.
Derek Jarman