Uno de los artistas que contribuyó a visibilizar la lucha contra el sida en los años ochenta y noventa fue Felix Gonzalez-Torres, que no entendía la práctica del arte disociada de la vida y de la acción social. «Es toda mi historia personal, todo eso... género y preferencias sexuales, todo está ahí. No puedo separar mi arte de mi vida», afirmaba en una entrevista en 1990. Sus conocidas instalaciones, realizadas con largas tiras de bombillas suspendidas en el espacio dibujando figuras de luz, evocan la idea de guirnalda luminosa que el imaginario popular asocia a la fiesta. Pero también remiten inevitablemente al paso del tiempo y a la melancolía.

OBRAS EN LA COLECCIÓN DE FELIX GONZALEZ-TORRES

DESCUBRE LA EXPOSICIÓN

Una misma imagen puede ser testimonio, a la vez, del pasado y anticipar un previsible futuro.
Ignasi Aballí