Vito Acconci (Nueva York, 1941-2017) inició su trayectoria artística como poeta a mediados de los años sesenta. En sus primeras creaciones trataba la página en blanco como un espacio en el que se podía actuar, utilizando las palabras como elementos para el movimiento y la página como un contenedor. Sus trabajos eran actos poéticos en que empleaba distintos elementos y materiales como las casetes, las paredes o las sillas de una habitación.Más tarde sus acciones poéticas se desplazaron del papel al espacio de la galería, evolucionando hacia performances en las cuales Acconci reflexionaba en torno a su propio ser físico y psicológico.

Tanto en las performances como en sus instalaciones de principios de los años setenta, la figura del artista siempre se encontraba presente físicamente o bien a través de filmaciones o de grabaciones de su voz, cuyo sonido ofrecía al visitante una experiencia sensorial intensa. Acconci proponía una nueva definición del objeto material y un espacio de experiencias comunes entre el espectador y el artista, al borrar las fronteras tradicionales entre un artista y su público, un objeto y un acontecimiento temporal, una obra de arte y su existencia en un contexto espacial y/o social.

Poco a poco, tras un período en el que realizó numerosas instalaciones en espacios interiores (habitualmente galerías o museos), su interés por el espacio se orientó hacia el espacio público. Así, en 1988 creó el Acconci Studio, célula de trabajo que agrupaba a arquitectos y artistas cuyas investigaciones se desarrollan a escala arquitectural y proponen intervenciones de tipo medioambiental y arquitectónico. El poder de las propuestas del Acconci Studio –en las que el artista mantiene su compromiso con el lenguaje, el cuerpo y su relación con el espacio– consiste en repensar drásticamente las definiciones de espacio público, y cuestionar nuestra forma de percibirlo y emplearlo.

Visita la Muestra Permanente
Podría ser mi dormitorio (o algo parecido a ello). Incluso las mismas características técnicas: todas las paredes y volúmenes construidos en ese módulo de tela cruda para pintores donde medirme y medirnos.
Pep Agut