Serie "Proyectos espaciales" #7

La obra de Esther Ferrer se caracteriza por un minimalismo metódico, en el que los objetos cotidianos y su propio cuerpo se convierten en los principales elementos de su obra.  "Fons #01" es un recorrido por la trayectoria de Esther Ferrer, a través de conversaciones con la artista, desde sus inicios con el grupo Zaj, hasta reflexiones sobre el paso del tiempo, pasando por sus métodos de trabajo, procesos creativos y comentarios sobre sus obras "Íntimo y personal" y "Silla Zaj", ambas parte de la Colección MACBA.

Obras

Esther Ferrer realizó su primera performance en 1967, y desde entonces la práctica efímera se ha convertido en hilo conductor de su obra. Por el papel del espectador y por la concepción de la performance la actitud de Ferrer se aproxima al teatro de Bertolt Brecht, donde la ausencia de ficción en el escenario y el distanciamiento provocado en el espectador pretenden provocar una toma de conciencia, una reflexión crítica. Para Ferrer el performer no es un actor, sino un elemento que ejecuta la acción, y lo que sucede en una performance es real, evidencia una materialidad y se aleja de cualquier juego ilusionista. Asimismo, la artista intenta transmitir la conciencia del paso del tiempo; el tiempo, el espacio (que incluye el espacio mental) y la presencia (suya y de los demás) son elementos que manipula en sus acciones, en las que suele trabajar con objetos ordinarios y cotidianos: martillos, relojes, mesas, sillas, marcos, hilos, cuerdas, zapatos, etc.

El azul protege al blanco de la inocencia. El azul se lleva el negro. El azul es la oscuridad hecha visible.
Derek Jarman