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¿Debe el arte cambiar el mundo? ¿Puede hacerlo? ¿Con qué estrategias cuenta el artista para transformar la conciencia del público? En manos de Alice Creischer (Berlín, 1960), la sátira se convierte en un bisturí afilado con el que la artista disecciona las incongruencias de un sistema capitalista, excluyente y explotador, que camufla sus perversiones tras la supuesta fatalidad tiránica de los mercados financieros.

Las instalaciones, acciones, vídeos, dibujos, collages y textos que se mostraron en el MACBA acometían un discurso crítico partiendo de tres tipologías narrativas: la sátira, la fábula y el método científico.
La exposición se articuló en torno a dos obras clave: L'Atelier de la peintrice. Allégorie réelle déterminant une phase de sept années de ma vie artistique dans la République de Berlin (El taller de la pintora. Alegoría real que determina una fase de siete años de mi vida artística en la República de Berlín, 2000), que ofrece una relectura de la pintura de Gustave Courbet de 1855, L'Atelier du peintre, a partir de la cual Creischer reflexiona sobre las siempre complejas relaciones entre arte y política; y Apparat zum osmotischen Druckausgleich von Reichtum bei der Betrachtung von Armut (Aparato para la compensación osmótica de la presión de la riqueza durante la contemplación de la pobreza, 2005), que propone un análisis de las emociones contradictorias que los habitantes de los países desarrollados experimentan al enfrentarse a la pobreza de otras sociedades.

El «método experimental» de las imágenes que pueden ver aquí repite una y otra vez una situación que no tiene remedio. Es como si sirviera para construir un aparato: un aparato para compensar la presión osmótica de la riqueza al contemplar la pobreza. No debemos identificar la pobreza con los países en los que uno viaja, ni la riqueza con Europa, como si aquí no hubiera pobreza y allí no existiera la riqueza. Sin embargo, por otro lado, entre esos países hay una historia de explotación que desemboca en una dirección inequívoca y una historia de proyecciones y de nostalgia de exotismo que va en dirección contraria. Esta historia forma parte de la persona que observa, pero la comparte con quienes la observan a ella.

Alice Creischer
Texto que acompaña la obra Aparato para la compensación osmótica de la presión de la riqueza durante la contemplación de la pobreza, 2005

La obra de Alice Creischer (Berlín, 1960) es intensamente narrativa. Se articula alrededor de la investigación de instrumentos de visualización de las formas, los momentos y las situaciones en que la historia del capitalismo y sus principios operativos se convierten en relatos de explotación, exclusión y distorsión de los principios fundamentales de la democracia.
El interés de Creischer por investigar las relaciones entre la política oficial (la representada en la actuación de los gobiernos), los negocios (las grandes corporaciones financieras y bancarias) y la cultura (donde se originan figuras y nuevos tipos de alienación y manipulación), se refleja a través de instalaciones, dibujos y collages, artículos y textos. Su posición ética se subleva en contra de la crisis de los gobiernos liberales contemporáneos y la supuesta fatalidad de las crisis financieras, políticas y sociales. De algún modo, su trabajo se vincula a la tradición crítica de los dadaístas berlineses que dibujaron con una ardiente ironía la decadencia política de la República de Weimar tras la Primera Guerra Mundial, entroncando con tradiciones literarias asentadas en el romanticismo alemán.

La exposición en el MACBA hace hincapié en las tres grandes tipologías de obras que ha realizado la artista y que se articulan alrededor de las nociones de sátira, de fábula y de investigación científica. La muestra incluye obras de gran significación en su reciente producción. Aparato para la compensación osmótica de la presión de la riqueza durante la contemplación de la pobreza, de 2005,es una instalación con elementos escultóricos, que intenta reconstruir la experiencia vivida por la artista en un viaje realizado en 2004 a la India, en que se vio confrontada con situaciones de profunda pobreza. Acerca de esta obra, la artista escribe al Colectivo Situaciones de Buenos Aires: «Leímos vuestra carta al regresar de un viaje a la India. Necesitamos mucho tiempo antes de poder describir el hoyo negro en el que habíamos caído. Hacia el final de nuestra estancia (...), el conductor nos dejó en la estación y se fue. Esperamos el tren sin la burbuja habitual de servicios y, al instante, nos rodearon los mendigos: mujeres, hombres y niños mutilados, enfermos, que tenían hambre. Estábamos como anestesiados. No podíamos ni darles dinero ni rechazarlos. Podríamos suponer que todos los actores de esta escena cuentan con un "sí/no","dinero/no dinero" como respuesta. En realidad, tenemos esa capacidad al haber aprendido a no ver a los mendigos, pasarlos por alto, fingir que son aire o, con suerte, pequeñas moscas que vuelan. Pero, ¿quién puede distinguir entre anestesiados e ignorantes?» Aparato... se parece al mecanismo de una máquina fotográfica ampliado. La perspectiva nos descubre que ese mecanismo supone una acumulación de datos que nos hablan de los sistemas de tasación implantados por los británicos en la India, la distribución de la propiedad o el papel de la fotografía en la representación de la población indígena, o las consideraciones que propiciaron la primera constitución independiente de la India como estado soberano. Paralelamente hallamos datos sobre la explotación de plata de las minas de Potosí en la actual Bolivia. La colonización, afirma Creischer, es un estadio primigenio de la globalización: los primeros movimientos de grandes capitales del planeta empiezan con las empresas colonialistas del siglo XVI y prosiguen hoy en día con nombres y apariencias diferentes. La crisis argentina del año 2001 puede verse, asimismo, como una consecuencia de los flujos de capital a nivel mundial. Los trajes de Brukman (2003) atestigua la implicación de la artista en este contexto. Creischer realizó la obra en colaboración con las trabajadoras de la factoría del mismo nombre en Buenos Aires, que habían decidido proseguir por sí mismas la actividad de la fábrica después de su cierre.
La muestra proporcionará una nueva presentación, ampliada, de L'Atelier de la peintrice. Allégorie réelle déterminant une phase de sept années de ma vie artistique dans la République de Berlin (El taller de la pintora. Alegoría real que determina una fase de siete años de mi vida artística en la República de Berlín), realizado en el 2000. Esta obra supone una relectura de una pintura de Gustave Courbet en la que el artista se erige en la figura central en medio de varios miembros del ámbito de la cultura y la política en la Francia de 1855.Del mismo modo, Creischer traslada los caracteres y los personajes que se dan cita en el Berlín de los años noventa, entre los que hallamos a la artista y a sus amigos. Una publicación de tipo fanzine, que proporciona las claves de lectura, acompaña la obra. La pintura se ha realizado sobre un plástico transparente y una proyección luminosa crea sombras y líneas de luz en la parte posterior. Así pues,se trata de un dispositivo de presentación teatral y dinámico en que se estimula la percepción y la lectura del trabajo como en una escultura.
L'Atelier... es un trabajo íntimamente relacionado con Proudhon, la Sociedad del Diez de Diciembre y el Club de los Deudores Holgazanes. Un concetto en tres actos (2007), que presenta, a partir de una especie de teatro de marionetas, una obra sonora en forma de concetto, un tipo de ensamblaje de textos frecuente en la época del manierismo y que representa a los tipos de personalidad que marcan el juego político y económico. La obra recupera textos de Marx acerca de la revolución del 18 de brumario del año VIII (9 de noviembre de 1799) y el análisis sobre la dependencia que la política tiene de la economía.

La exposición se completa con una selección de vídeos de Alice Creischer, realizados con la colaboración, entre otros, de Andreas Siekmann. En ella destaca la última obra producida por la artista en Documenta 12, una obra titulada De repente y al mismo tiempo. Un estudio de factibilidad. Escenas musicales sobre la negación del trabajo (2007). El vídeo documenta una intervención musical en el atrio de un gran centro comercial en la ciudad de Kassel y se realizó con la colaboración del músico Alexander von Borries. Al mismo tiempo que recrea un ambiente de ciencia ficción, la obra nos habla de un mundo en el que no hay que comprar. La presentadora arranca la obra: «Buenos días, damas y caballeros; lo que verán en las próximas horas pertenece al campo de la ciencia ficción. Les conduciremos a un mundo en el que todas las relaciones entre trabajo, mercancía y dinero se disuelven hasta desaparecer. Si ustedes, por ejemplo, dan un paso hacia un lado, de inmediato podrían –¡upa!– caerse dentro del túnel intergaláctico. Este túnel es un atajo entre la realidad y la realidad. Está repleto de energía negativa. A su salida no hay ningún otro mundo. Pero,de repente, podríamos no querer comprar nada más.»
La angustia del mundo de las compras y la crítica a la sociedad del consumismo se expresan asimismo en vídeos como Die Verallgemeinerung von Nichtarbeit (La generalización del no trabajo) (2000) o ...um sie erneut zu erwerben (… para volver a ganarla) (1996), obras que satirizan los centros comerciales y los usan como escenarios de intervenciones performativas, a partir de una amalgama de fragmentos de textos de Marx o Nietszche. Igualmente irónicos y agriamente humorísticos son los vídeos Easy Rider, una recreación de una escena de la conocida película de Dennis Hopper de 1969, o Die Krumme Pranke (La garra curva) (2000), una historieta sobre la reconstrucción del centro de Berlín tras la caída del muro, que, a través de la animación de personajes de plastilina, realiza una caricatura sobre la relación entre gestión pública y especulación inmobiliaria.

Esta exposición forma parte parte del proyecto Transform y ha sido financiado con el apoyo de la Comisión Europea.

culture2000.jpgComisarios: Bartomeu Marí
Producción: Museu d'Art Contemporani de Barcelona (MACBA)

Lo que pretendo al contar la historia de una víctima de la violencia en Colombia es apelar al recuerdo del dolor que experimentamos todos los seres humanos, aquí o en cualquier parte del mundo.
Doris Salcedo