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Esta fue una exposición de transición en la dirección del Museo. Últimos años había sido el título de una de las secciones de la anterior presentación de los fondos del MACBA ‒Descubrimiento de la Colección‒, que incluía obras producidas entre 1987 y 1997 en un contexto básicamente catalán. Ya bajo la dirección de Manuel J. Borja-Villel, se efectuó un nuevo montaje que contextualizaba estas y otras obras históricas del arte catalán con las de artistas del ámbito español e internacional.

El recorrido se iniciaba en el periodo de Dau al Set, con piezas de Modest Cuixart, Joan Ponç, Antoni Tàpies y Joan Josep Tharrats. El informalismo en Cataluña, patente en obras de Antoni Tàpies y Modest Cuixart, entre otros, se presentaba junto a trabajos de Jean Dubuffet, Lucio Fontana, Manolo Millares o Antonio Saura. Asimismo, se mostraba la vertiente pictórica de la década de los setenta, con los representantes del movimiento pintura-pintura ‒Joan Hernández Pijuan, Albert Ràfols-Casamada‒ y los del grupo Trama.

El arte conceptual catalán y la reflexión sobre el proceso artístico se explicitaron en la obra del Grup de Treball, constituido por artistas como Muntadas, Francesc Abad, Fina Miralles, Pere Noguera, Àngels Ribé, Benet Rossell o Miralda. La revisión de esta etapa se cerraba con la citación de las nuevas figuraciones o neoexpresionismos de la pintura, protagonizados durante los primeros años de la década de los ochenta por artistas como Miquel Barceló, A. R. Penk, Jean-Michel Basquiat o Ferran Garcia Sevilla.

En la planta baja del Museo, una selección de obras trazaba un itinerario por la creación artística de los últimos diez años. Pudieron verse piezas de Sergi Aguilar, Frederic Amat, Txomin Badiola, Muntadas, Juan Muñoz, José M. Sicilia, Susana Solano y Carlos Pazos.

El azul protege al blanco de la inocencia. El azul se lleva el negro. El azul es la oscuridad hecha visible.
Derek Jarman