Keith Haring "Todos juntos podemos cambiar el sida", 1989

En 2014 el MACBA recuperó "Todos juntos podemos parar el sida", el mural que Keith Haring había pintado en el mismo barrio del Raval 25 años antes como forma de visibilizar la enfermedad y recordar que combatirla era un esfuerzo del conjunto de la sociedad. Desde entonces, sigue allí, en uno de los muros de la plaza junto al museo, dirigiéndose a todos quienes pasan por delante. El arte aprende a distancia: cuando observa al otro, se interroga a sí mismo; cuando mira al pasado, interpela al presente. La pandemia actual tiene su espejo en la del sida, que nos acompaña desde la década de 1980. El VIH desencadenó lo que Élisabeth Lebovici llamó «epidemia de sentido», que hizo que nada ya volviera a ser igual: una resignificación de múltiples aspectos de la vida en común, desde la forma de relacionarnos hasta la manera de amar. Lebovici, autora de Sida –el cuarto volumen de la colección «et al.» que el MACBA publica junto a la editorial Arcàdia–, destaca la noción de yo impersonal que impregna la obra de Haring en ese «todos juntos». Un monumento efímero convertido décadas después en una obra que nos arma de fuerza y serenidad para combatir nuevamente un virus, esta vez de la mano de la justicia y la solidaridad.

Ferran Barenblit, Barcelona, 17.03.2020

Entrar en un museo es algo que empieza en casa, en un avión, en un tuit
Mark Wigley