Desde esta perspectiva, su misión está centrada en investigar y difundir el arte de hoy entre audiencias muy amplias para provocar transformaciones sociales, fruto del empoderamiento de los visitantes y usuarios desde comportamientos democráticos, culturales y educativos intensos.

Entendemos el museo como un espacio de acogida donde se trabaja desde la hospitalidad como concepto operativo, pero conscientes de las condiciones que nos atraviesan como sujetos en un contexto sometido a tensiones sociales derivadas de la globalización. Considerando el cuerpo social como un agente desestabilizador, crítico y poético, impulsamos prácticas artísticas que nos invitan a la reflexión, rechazan la obviedad y tienen capacidad de crear nuevos espacios comunes que sirvan de laboratorio para una nueva ciudadanía.

Queremos ir más allá de lo conocido, o aceptado, como real y posible para adentrarnos en el terreno de lo probable. A través de su actividad, el MACBA investiga y crea un patrimonio material e inmaterial. Esta visión le da un carácter propio y genuino que se completa a través de la transferencia de conocimiento constante con la ciudadanía. Todo ello con la voluntad firme y decidida de convertirse en un referente local, nacional e internacional que nos sitúa a la vanguardia del discurso y la investigación artística sobre el presente a través del arte.

El MACBA incorpora de modo intrínseco la capacidad de conectar, por un lado, las diversas expresiones artísticas, desde la arquitectura hasta la poesía pasando por el diseño, la performance, las artes, el cine o la música, y, por otro, los artistas con los públicos. El MACBA quiere ser un museo donde se produzcan y se potencien múltiples conectividades a través de su capacidad de tejer lazos cooperativos y complicidades con los diversos actores de la sociedad, especialmente a través de la dimensión educativa. La educación es, pues, un espacio en el que los actos estéticos pueden configurar la experiencia, crear nuevas formas de subjetividad política y convertir a cada individuo en un agente capaz de construir sentido. Se trata de considerar la educación no como una herramienta instrumental, sino como un proyecto emancipador que busca nuevas formas de generar conocimiento. De este modo, el MACBA tiene la capacidad para activar proyectos de investigación educativa a largo plazo que le permitan liderar el discurso sobre educación artística en los ámbitos nacional e internacional, y generar contactos con centros de todo el mundo.

El artista tiene que enfrentarse a lo desconocido con un talante positivo y meterle el diente sin miedo
Eduardo Chillida