Colomer
Recorrido

Recorrido 5 × 5 (parte 2)

5 colaboradores escogen 5 libros del MACBA

Una vez más, compartimos las voces de quienes han colaborado, de una u otra forma, en la creación de nuestras publicaciones: el comisario y escritor Martí Peran, el estudio de diseño gráfico Hermanos Berenguer, el fotógrafo Aleix Plademunt, el artista Enric Farrés Duran y la estudiante en prácticas del Departamento de Publicaciones Sarah Coronado. Cada cual, desde su ámbito, nos explica qué cinco publicaciones del MACBA elegiría. Hemos querido conocer sus motivos, y estas son sus respuestas. ¡Feliz Sant Jordi! 

Situacionistas. Arte, política, urbanismo
Martí Peran se define a sí mismo como un escéptico que se dedica a la docencia, el comisariado y la escritura. Recientemente ha comisariado la exposición Jordi Colomer. Façana Foto Festa Futur Fideus en el MACBA. Os propongo una selección basada en un criterio diáfano: publicaciones con las que conservo una relación afectiva. Se trata de cinco libros que, en tiempos muy dispares y por razones bien distintas, se engarzan con distintos momentos personales de especial intensidad. El primero es el catálogo Situacionistas. Arte. Política. Urbanismo. Editado en 1996 y agotado hace mucho tiempo —¿para cuando una reedición?— la publicación fue pionera en un momento en el que compartía un interés explícito por el tema junto a Xavier Costa e Ignasi Solà-Morales. El segundo volumen, publicado en 2010, es Palle Nielsen. El model; una maravillosa aproximación a este singular proyecto por parte de Lars Bang Larsen que me resultó fundamental para precisar las relaciones entre arte y juego, muy a menudo malinterpretadas, y que siempre evoco cuando quiero precisar que lo más interesante del arte jamás se reconoce como tal. En la misma dirección —la idiosincrasia infantil— no puedo resistirme a añadir el ensayo de André Lepecki Idiorítmia, l’esdeveniment d’una trobada. Ambas publicaciones laten detrás de mis aproximaciones a la figura del idiota. Solo me queda margen para un par de publicaciones más y, desde luego, lo hago cediendo a la tentación de añadir alguna de las ocasiones en las que he colaborado de una forma directa. El primer recuerdo, lejano, es para el volúmen colectivo Sobre la crítica de arte y su toma de posición, el resultado del cruce de entusiasmos de una joven generación en formación. El último, para lo más reciente: Jordi Colomer. Façana Foto Festa Futur Fideus, una publicación que fué concebida para que no dejemos de fabular.
Foto 1 - Autofocus retina (Baumgarten)
Hermanos Berenguer es un estudio de diseño gráfico. Han colaborado en publicaciones del MACBA como Una ciudad desconocida bajo la niebla o Teresa Lanceta. Tejer como código abierto, entre muchas otras.

Hemos seleccionado estas publicaciones por decisiones de diseño que consideramos relevantes. Valoramos el trabajo de los artistas, editores y diseñadores que las han hecho posibles. Nos interesa la exploración de nuevas formas de codificación y soluciones gráficas que aporten personalidad, haciendo que cada proyecto sea único. Destacamos cómo estas obras logran un equilibrio entre creatividad y respeto por el contenido, permitiendo que la estética potencie el mensaje sin restarle protagonismo.
Lothar Baumgarten. Autofocus retina. El sistema de codificación para numerar las páginas y referenciar las imágenes introduce una lógica propia, que va más allá de lo funcional. Este recurso no solo organiza, sino que construye un lenguaje visual que refuerza el concepto de la obra. Un teatro sin teatro. La estructura de la doble página propone una lectura desdoblada: la izquierda se organiza en horizontal, mientras que la derecha adopta una orientación vertical. Esta alternancia, mantenida a lo largo del libro, rompe con la linealidad habitual y genera una tensión visual que activa la participación del lector, evocando la escenografía fragmentada y múltiple del concepto expositivo. Rodney Graham. A través del bosque. La estructura propone una lectura secuencial muy cuidada. Los textos se concentran en las páginas izquierdas, mientras que las derechas están reservadas a imágenes limpias, sin interferencias. Esta disposición genera un ritmo visual que recuerda al movimiento de un flipbook, reforzando la idea de recorrido y contemplación pausada. John Baldessari. Pura belleza. Cada obra se adapta a la página sin importar su escala, generando blancos muy interesantes que aportan ritmo al conjunto. Con la probabilidad de ser visto. Nos resulta especialmente sugerente cómo se resuelve la sección de la colección. La lista de obras se presenta a modo de portadilla, creando un índice visualmente atractivo y acorde con el carácter de la obra.
Perejaume. Dejar de hacer una exposición
Aleix Plademunt es fotógrafo. Ha colaborado con el MACBA en proyectos como el de Jordi Colomer, con el fondo de la Colección y como artista en la exposición Apuntes para un incendio de los ojos. Tarea complicadísima, la de descartar muy buenas publicaciones realizadas en el MACBA desde el inicio de la actividad en 1995. La demanda son cinco publicaciones. Cuesta no enumerar algunas muy significativas, pero me decido por esas cinco que, tal vez por su autoría, o bien la exposición o bien la publicación se han convertido en una influencia fuerte y directa en mi trabajo —influencias muy diversas puesto que las publicaciones son de 1999, 2005, 2014, 2022 y 2024—, así que atraviesan todo mi desarrollo como fotógrafo.
 
La distancia formal y conceptual entre las cinco publicaciones es alargada; de algunas destaco su contenido artístico; de otras, su propuesta de diseño o bien su diseño y su contenido a la vez —que dejan de ser catálogo para ser libro—; de otras, su función de ordenación, de archivo, de inventario de trabajo; de otras, la combinación de todo ello. Un total de 1.355 páginas que me genera respeto pensar que resumen vidas, innumerables horas de trabajo, trayectorias de décadas de oficio. Ciertamente, el espacio y el tiempo son dos constantes independientes.
 
Enumero por fecha de publicación y adjunto una cita sacada de cada una, a modo de nota, o simplemente como dedo que señala una página marcada:
Perejaume. Dejar de hacer una exposición. «En más de una ocasión, mientras caminaba por algún lugar, he llegado a ver, en un zarzal que allí crecía, una maravillosa rúbrica. Ese conjunto de trazos, flotantes y enredados, era tal vez la manera que tenía, lo natural, de firmar todo aquello donde se exponía, con nombres diversos, en cada margen, de una grafía agavillada y devanada. No en vano, desbrozar un bosque o un claro consiste, ante todo, en sacarle zarzas, zarzaparrillas y espinos, y dejar los árboles y la tierra limpios de aquel grafismo con el que todo terreno se expresa, se protege y se ensombrece.» Ignasi Aballí. 0-24 h. «…existe algo extraño, y es que, si la palabra muestra la cosa, no muestra tanto la cosa como la ausencia de la cosa. Utilizar una palabra es ponerse en presencia de la ausencia de la cosa que esta nombra.» Gérard Wajcman. Memoria, visión, espera. Xavier Ribas. Nitrato. «No es una anomalía histórica que existan 13.058 negativos fotográficos del planeta Marte tomados desde la Oficina Alianza, entre el 20 de junio y el 31 de julio de 1907, y no exista ninguno de la matanza de cientos de trabajadores del salitre en la Escuela Santa María de Iquique, el 21 de diciembre de ese mismo año. Tampoco es una inexactitud histórica que no se sepa cuántos hombres y mujeres, exactamente, fueron muertos a tiros ese día.» Terresa Lanceta. Tejer como código abierto. «La vida es un poco esto: mirar fijamente algo que casi no ves.» Jordi Colomer. Façana Foto Festa Futur Fideus.
«Necesitamos hoy,
nuevas relaciones,
nuevos usos:
en otras palabras,
necesitamos hoy:
nuevos acontecimientos,
nuevas invenciones,
nuevas acciones,
nuevas actividades,
nuevos experimentos,
nuevas intervenciones,
nuevas infiltraciones,
nuevas ceremonias,
nuevas situaciones,
nuevos episodios,
nuevas catástrofes.»
macba-books
Enric Farrés Duran es artista. Ha colaborado en distintas actividades y proyectos del MACBA como la publicación de artista Apariciones, o la exposición MUESTREO #4. Cosas que pasan.

Cada día, antes de ir a dormir, dibujamos —de memoria— el lomo de un libro en una caja de cartón. Es bien sabido que todo desaparecerá. Hace días que oigo que las cosas no quedan, que sabemos de su existencia porque alguien las anotó en algún lado. Y este registro hace que se mantengan, que tengamos constancia de que algún día existieron. Como en la guenizá de El Cairo, donde dicen que se encontró el listado de todos los libros que contenía la biblioteca de Alejandría, siendo este papel el desencadenante de la idea de la biblioteca, una vez incendiada. Marta me escribe para que escriba un texto en torno a cinco libros editados por el MACBA a lo largo de su historia, y yo solo puedo pensar: ¿por qué hacen libros esa gente? ¿Qué interés tienen? Hace dos meses hicimos una mudanza; el 78% de las cajas son libros, y aún no hemos abierto ninguna. Los imaginamos cada noche. No me acuerdo de los libros que hay en las cajas y a la vez los echo de menos. «Todo pasa y el libro se queda», me dijeron un día en el departamento de Publicaciones del MACBA (como diciendo: «presta atención y estate atento, con el tema de los libros los errores son, por lo menos, un poco más permanentes»). Las exposiciones van y no vuelven. Se quedan en el recuerdo y en los libros. Para hacer un poco de memoria, le pido a Marta el listado completo de los libros editados. Cagada. En cada página del PDF aparecen dos libros. Página tras página y libro tras libro, voy recordando cada una de las exposiciones visitadas. Nostalgia. Algunos de ellos se encuentran delante de mí, dentro de las cajas de cartón. Elegir cinco es raro. De repente, en la página 13 —número siempre bajo sospecha— aparece la sincronicidad: un poemario del amigo Gabriel Ventura comparte página con Apariciones, un libro realizado con Clara, Mela y los de Todojunto. Preparar este libro comportó revisar todos los libros; un poco como ahora, pero sin la necesidad de elegir. Mientras me ducho, pienso en los libros y el texto, y me digo a mí mismo: «elegiré los libros malos, los libros deseados, los pendientes, los libros que recuerdo, los que tienen buena pinta, los enigmáticos, los que me han permitido aprender algo, los decepcionantes, los que no resistieron la mudanza». En el fondo, se me hace raro recomendar. Con solo pensarlo, ya puedo prever sus efectos, mil veces comprobados: algo muy valioso, al recomendarlo, se empobrece un poco. El entusiasmo propio, el encaje en el momento preciso, el hallazgo, es imposible de trasladar al otro. También siento que este gustar o este valor hoy es una cosa y mañana tal vez será otra —nueva categoría de elección: los que ya no me gustan—, y el valor se va y el texto se queda. Tal vez la magia es precisamente esta fluctuación, el libro como máquina generadora de vínculos (desde lo imaginado hasta la quema). Un ejemplo: en el despacho de la directora, hace dos semanas, los Bendita Gloria me enseñaron el libro de Miralda Madeinusa (a priori, no de mi interés directo), que resultó ser una preciosa e increíble publicación. Decidimos no devolverlo a la estantería y dejarlo sobre la mesa por si alguien lo encontraba, sin expectativa. Vuelvo a revisar el PDF de Marta, cierro los ojos y pienso: «te han pedido cinco libros, no puede ser tan difícil». Llego dos días y 1.242 caracteres tarde. OK, voy a lo seguro. Recuerdo el libro de Ignasi de cuando expuso en el museo, en la portada alguien pintando el reflejo de un espejo con típex. ¿Cómo? No aparece en el PDF de Marta. Pero si me acuerdo perfectamente, de ese libro. Se me pasa por la cabeza abrir las cajas y empezar a buscarlo como un loco. No me atrevo. ¿Te imaginas que este libro no haya existido nunca? Vuelvo a revisar el documento. Nada. De repente, este PDF, este inventario de libros, es de mi máximo interés —¿será la mejor edición que han producido nunca en el museo?—, no por lo que contiene, sino por lo que no está, por lo que estará.
Sarah Coronado Torrente, estudiante en prácticas en el departamento de Publicaciones durante el 2022. Esta selección incluye cinco libros que admiro no solo por su contenido, sino también por su fisionomía, su tacto, la forma en la que están hechos, y el vínculo emocional que sostengo con ellos. Teresa Lanceta. Tejer como código abierto fue el libro que ocupó prácticamente todo mi año de prácticas en el museo, así que siempre será el primer libro al que irá mi mirada sea cual sea la estantería en la que esté. Mas allá de este motivo inevitable, cada una de las imágenes que protagonizan el libro son un retrato fiel e impecable de las obras de la artista; y esto hace que pasar sus páginas sea como caminar de cerca por la exposición. Cada libro de la colección es único pero Manual tiene una característica que lo separa del resto. Se trata de un libro esencial para entender el museo, su pasado y su presente, y sumergirse en él de otra forma. Hay otro aspecto que me gusta del libro y es su presencia física: un peso y tacto ligero y sencillo y un tamaño que lo hace manejable y cómodo, lo que me provoca ganas de querer tenerlo cerca, de cuidarlo y que él me cuide a mí, de que sea, de alguna forma, un compañero. Poesía. Brossa es una tentativa irresistible. Es un libro elegante, perfecto, disfrutable tanto de ver como de leer. Abarca la brillante y enorme producción del artista y aunque muchas de sus obras hablan por sí solas, los textos que aparecen en el libro articulan a través de un glosario de términos asociado al artista, su forma de entender, ver y crear arte. Nancy Holt. Dentro fuera es mi último descubrimiento del museo. Es un recorrido alrededor de la obra multidisciplinar de la artista, interesada en el paisaje, la naturaleza, o el desplazamiento. El libro explica cada obra de una forma sencilla y directa; y estas explicaciones junto con otro tipo de textos como citas, consideraciones y comentarios, dan a entender su forma de mirar al mundo y su trayectoria, pero también aportan una reflexión honesta sobre el arte.  Lo que más me gusta del libro Art and Language Uncompleted es que es una mezcla de muchas cosas que aparecen perfectamente ordenadas y a la vez sorprendentes. Es una mezcla sobre todo de artistas, pero también de biografías, entrevistas, listados, imágenes, conceptos clave, definiciones, y once textos fundamentales para conocer uno de los colectivos más influyentes del arte conceptual.