Exposición
15.12.2000 - 04.03.2001
Tecura
Zush es la personalidad artística que Albert Porta (Barcelona, 1946) adoptó, en 1968, tras su paso por una institución psiquiátrica donde había sido ingresado bajo la acusación de «inadaptación al medio». Fue uno de los pacientes del centro quien así lo bautizó. La obra de Zush se caracteriza por la construcción de una mitología personal de carácter autobiográfico, en la que se genera un delicado equilibrio entre lo aparentemente caótico y monstruoso y la composición racional.
El artista recurre para ello a una gran variedad de medios –pintura, dibujo, grafismo, assemblage, fotografía, collage, libro o grabación sonora-, a la vez que colabora con creadores de diferentes disciplinas –programadores, arquitectos, escritores o músicos-.
La exposición Zush. Tecura reunió más de doscientas obras organizadas en dos secciones. La primera estaba dedicada a mostrar los dibujos y libros de mediados de los años sesenta; las pinturas, esculturas y obras sonoras más relevantes de su trayectoria; y algunas de sus creaciones más recientes, como el proyecto digital interactivo Tecura o las campanas parlantes de bronce que abrían la exposición. La segunda sección ofrecía al visitante la posibilidad de experimentar directamente el proceso creativo del artista a partir de un taller-laboratorio de ideas y de la presencia del propio Zush, que vivió y trabajó en el Museo mientras duró la exposición.
El fin de esta muestra coincidió con el fin del personaje Zush, que desde entonces pasó a identificarse como Evru, un artista, científico y místico interesado en las nuevas tecnologías y los lenguajes digitales.
Esta exposición, organizada en colaboración con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, muestró una amplia retrospectiva que reunía más de doscientas obras de Zush en una doble articulación. Una parte estaba dedicada a mostrar los primeros dibujos y libros de mediados de los años sesenta, las pinturas, esculturas y obras sonoras más relevantes de la trayectoria de Zush y las obras recientes, como el proyecto digital interactivo Tecura o las campanas parlantes de bronce que abrían la exposición. La segunda sección ofrecía la posibilidad de experimentar directamente algunos aspectos del proceso creativo del artista gracias a un taller-laboratorio de ideas a disposición del visitante, y a la presencia del artista, que vivió y trabajó en el Museo, utilizando diversos habitáculos –tres proyectos arquitectónicos: Valencia, Sète y Madrid, estos dos últimos realizados en colaboración con el arquitecto Enric Ruiz-Geli–, invitando al espectador a crear sus propias obras digitales.
Producción: Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA) en coproducción con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
artista
Albert Porta adoptó la personalidad artística de Zush en 1968, al salir de una institución psiquiátrica en la que había sido ingresado por «inadaptación al medio». Fue uno de los pacientes del centro quien lo bautizó con ese nombre. Más adelante, durante la exposición monográfica que presentó en el MACBA, Zush. Tecura, en 2001, hizo público que pasaba a ser Evru, un neologismo que condensa el concepto de artista, científico y místico. Desde entonces y hasta su muerte, en septiembre de 2025, se le conoció con este nombre.
La obra de Zush/Evru se caracteriza por la construcción de una mitología personal de carácter autobiográfico, a partir del desbordamiento de la imagen y la creación de una escritura propia que organiza múltiples universos paralelos en un sutil equilibrio entre lo caótico y la composición racional. La voluntad de desacralizar la figura del artista y su amplitud de intereses le llevó a utilizar soportes muy diversos y a colaborar con regularidad con creadores de diferentes disciplinas, como diseñadores, escritores o músicos. Zush/Evru conectó con el movimiento psicodélico y su aspiración de abrir las puertas de la percepción. Siempre le interesó explorar los estados imaginarios en los que se desdibujan las categorías al uso y se crean mundos distintos.