Del 25 de noviembre de 2021 a mayo de 2022
Centro de Estudios y Documentación (CED), Planta 0

Entrada gratuita

Manuales de reparaciones y sonidos cósmicos es una propuesta de exposición expandida en la que se despliega una selección necesariamente incompleta y subjetiva de publicaciones gráficas, textuales y sonoras que utilizan la autoedición colectiva y experimental para atender a las emergencias de la crisis climática y la autogestión de recursos.

La investigación parte del impacto que el trabajo del arquitecto, inventor y utopista Buckminster Fuller ha tenido en diferentes generaciones de creadores y creadoras a la hora de buscar formas alternativas de habitar el espacio y relacionarse con el medio ambiente a partir de las estrategias del “hazlo tú mismo” o el “más con menos”. Los influjos que estas y otras teorías utópicas ejercieron en el pensamiento y la creación son reconocibles en publicaciones como Whole Earth Catalog (1968) o The New Woman’s Survival Catalog (1973), auténticos referentes contraculturales que nutrieron a hippies, beatniks y a toda una serie de movimientos basados en la autogestión y la ecología libertaria feminista.

Proyectos comunitarios pacifistas como Drop City, The Farm o The Diggers; anarquistas como Provo o Christiania; basados en el diseño y la arquitectura radicales como Archigram o Ken Isaacs: utilizaron publicaciones autoeditadas para diseminar de forma independiente ideas que desafían los intereses del poder establecido y proponen el despertar de una nueva vida espiritual al margen del sistema.

Estos proyectos también recurrieron a la música como catalizador, propiciando experiencias sonoras en las que el uso de sintetizadores y muy a menudo el consumo de cócteles lisérgicos jugaron un papel fundamental. Las pistas de baile se convirtieron en barricadas pacifistas y las fiestas en espacios de resistencia. La compositora Pauline Oliveros, por ejemplo, proponía meditaciones a través de la escucha consciente y profunda. Y discos como Mother Earth’s Plantasia (1976) de Mort Garson o Green (1986) de Hiroshi Yoshimura se servían de instrumentos electrónicos para crear música para plantas y humanos, promoviendo nuevas formas de camaradería con la naturaleza que cuestionan la visión antropocéntrica.

Se habla del cambio de paradigma que supusieron las primeras fotografías tomadas del planeta Tierra desde el espacio exterior en 1968 y de su influencia en la aparición de la música ambient y el techno. En este contexto surgen movimientos musicales híbridos y sincréticos, que rompen los esquemas del pensamiento occidental sobre la música: el cosmic techno, ambient techno, los ritmos rotos, el tiempo dubbing o el afrofuturismo. Texturas y ritmos profundos, orgánicos e interconectados que nos recuerdan, desde su conciencia ancestral del ritmo, la necesidad de atender al medio ambiente.

Partiendo de todas estas manifestaciones, de los éxitos y fracasos de la contracultura y de sus influjos en la cibercultura, pensamos a través de la exposición en futuridades posibles, diversas y combinables. Rastreamos producciones impresas y sonoras –fanzines, manuales, vinilos, casetes, experiencias sonoras, posters y ensayos– que generan, desde el presente, narrativas sobre otras formas de habitar el planeta desde una necesaria alianza entre especies y un ecofeminismo comprometido en sanar las heridas causadas por nuestra historia de capitalismo colonial patriarcal.

Comisariada por

Magui Dávila, Maite Muñoz
Lo que pretendo al contar la historia de una víctima de la violencia en Colombia es apelar al recuerdo del dolor que experimentamos todos los seres humanos, aquí o en cualquier parte del mundo.
Doris Salcedo