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Garden Conversation parte de un hecho histórico del que se ha hablado mucho, pero que no está documentado: el encuentro en la embajada marroquí en El Cairo, en enero de 1959, de Ernesto «Che» Guevara (1928-1967) con el exiliado marroquí, antiguo héroe de la Guerra del Rif, Abdelkrim El Khattabi (1882-1963). Precursor de la lucha anticolonialista, Khattabi se había enfrentado a dos ejércitos, el francés y el español, y había inventado y puesto a prueba modernas tácticas de guerrilla que inspiraron a muchos líderes independentistas, como Ho Chi Minh y el propio Che Guevara.

Cincuenta y cinco años después de aquel encuentro, y casi tres desde el inicio de la Primavera Árabe, Bouchra Khalili examina una hipótesis en forma de meditación poética: de qué hablarían los espectros de Guevara y de Khattabi si se encontrasen hoy en día. Siguiendo las tesis de Walter Benjamin en Sobre el concepto de historia y la idea de «fantología» (hantologie) tal como la definió Jacques Derrida en Espectros de Marx (1993), la artista entiende la historia como una constelación de vestigios del pasado que se ciernen sobre el presente y lo conforman, y acaban abriendo una ventana para la percepción de un potencial futuro.

En el caso de Garden Conversation, Khalili utiliza una serie de desplazamientos en términos de historia, geografía, lenguaje y planteamiento visual, que le permitan construir su hipótesis: «¿Qué sucedería si un chico y una chica árabes se encontrasen, encarnando literalmente las palabras de Guevara y de Khattabi, para hablar de la lucha, sus medios y sus objetivos? ¿Y si cada uno de ellos hablara en su lengua –árabe marroquí y árabe iraquí– y sin embargo se entendieran perfectamente? ¿Y decidieran encontrarse en un lugar que es todavía una posesión colonial, una de las más antiguas del mundo? ¿Y la conversación se produjese en un espacio heterópico –mitad jardín, mitad bosque– que limita, por un lado, con un campo de entrenamiento militar español; por otro, con el mar; y finalmente con una valla, que aísla la ciudad del territorio marroquí y que, desde hace casi veinte años, sirve para impedir que los migrantes alcancen este rincón de Europa dentro del continente africano?». Como dice uno de los personajes en la película:

Por eso lo más importante
es preparar las mentes para su anhelo más eterno,
el derecho de los pueblos a decidir.

La obra de Khalili nos recuerda que, desde la segunda mitad del siglo XX, los procesos de emancipación nacional han estado determinados por visiones radicales, de cambio profundo de la sociedad. Garden Conversation escenifica las condiciones en las que los ideales independentistas e ideales revolucionarios se perciben como sombras de la historia, confrontadas a la realidad del presente.

Nacida en Marruecos en 1975, Bouchra Khalili realiza trabajos en vídeo, ya sea monocanal o en formato de instalación, desde 2002. Este medio le permite eludir las fronteras entre disciplinas y desarrollar su obra a medio camino entre el cine y las artes visuales, el documental y la obra experimental. Sus vídeos exploran el área mediterránea como un territorio dedicado a una existencia errante y nómada. La artista produce representaciones de la dimensión mental de esos espacios situándolos en una experiencia perceptiva insólita, y de este modo ofrece un testimonio de la realidad contemporánea de la emigración.

Khalili ha mostrado su trabajo en numerosas exposiciones colectivas por todo el mundo. Ha recibido varios premios y distinciones, entre los que destacan el Abraaj Group Award en 2014, el DAAD de Berlín en 2012, el Premio al mejor proyecto en el Festival LOOP de Barcelona en 2011 y el Premio Louis Lumière en Francia, en 2005.


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Garden Conversation Foto: Anna Cerdà
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