Miércoles 22 de enero y 5 de febrero

Distanciânsia es una palabra que, según oí, inventó João Guimarães Rosa, el escritor brasilero, para convocar el sentimiento de nostalgia que precede la partida del hogar. La conocí en mi primer viaje migratorio y me reconfortó frente al lugar común que me producía la saudade.

Esta palabra, como muchas otras palabras, se ha convertido en una casa, una estructura, un refugio. En la conciencia de un “estado distancioso” aparece un educarse de nuevo al tomar una cámara o un micrófono para grabar, registrar, escuchar, volver a mirar.

En mi trabajo recreo palabras que hacen espacios, cuerpos y tiempos respirables. Conjurando dispositivos de juego que hacen transitables palabras. A veces funcionan; a veces, no. Son maneras colectivas de abrirse paso entre las formas contemporáneas (de antaño) y cada vez más letales de controlar la vida. Podemos invitar o convocar alguno de estos estados a través del acontecimiento colectivo.

A partir de este concepto Violeta Ospina nos propone un taller que se articula en tres partes: la primera sesión, con ella en el museo; la segunda, en que el docente traslada al aula y adapta libremente las propuestas exploradas en el taller para experimentar con el alumnado las metodologías y los contenidos trabajados, y la tercera, de nuevo en el museo al cabo de dos semanas, es una sesión en la que se comenta la experiencia desarrollada en el aula con la artista y el resto de docentes que han participado en el taller.

“¿Para qué con las palabras?”, me pregunta el adolescente a la oreja.

Le regreso la pregunta: “¿Qué tal si con el ‘calentamiento global’ de las palabras en las redes sociales, nos podemos refugiar en las palabras?”.

“¿Para qué?”, me pregunta de nuevo a la oreja el adolescente.

Para saber si podemos aprender a crear la distanciânsia suficiente para poder convivir entre dos mundos, virtual-físico, y sabernos cerca de nuevo, con otras palabras. ¿Palabreamos?


Violeta Ospina (Bogotá, 1986) es una artista interdisciplinaria que trabaja los cruces entre las artes visuales y las artes vivas. Ha estudiado Artes Plásticas y Artes Vivas en la Universidad Nacional de Colombia y Arte Sonoro en la Universidad de Barcelona. En su obra operan el extrañamiento y la percepción alterada de objetos, situaciones y lugares de la ciudad. Entre 2011 y 2014 formó parte de la coordinación del colectivo Doble Yo con el proyecto “Museo portátil”, un laboratorio de investigación y creación en Huila, con el Ministerio de Cultura de Colombia. Ha expuesto en solitario en la Alianza Francesa de Bogotá (2010), Laagencia (2011), Mapa Teatro (2015), El Catascopio (2016) y en Alalimón Galería (2019). Sus trabajos en vídeo se han mostrado en Brasil, Chile, España, Canadá, Francia y Colombia. Ha publicado libros como Guía imposible, con Las Análogas (2015), en Bogotá, y ha autoeditado “Proyecto Trampatempo” (2010), Insectario (2013), Río oìR (2013), Proyecto Agujero Negro (2014) y Uanra Radia (2015). Desde 2016 forma parte de Radio Cava-ret, grupo de performance y radio amateur que codirige con Samuel Céspedes. Colabora desde hace unos años con Radio Web MACBA y la asociación cultural Jiser, a Barcelona.

En colaboración con:

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La microfonofílica (2017-2019). Fotógrafo: Sebastián Maturana

Programa

22 de enero y 5 de febrero: Taller con Violeta Ospina

18 de marzo y 1 de abril: Taller con Laura Llanell

15 y 29 de abril: Taller con Lúa Coderch

El azul protege al blanco de la inocencia. El azul se lleva el negro. El azul es la oscuridad hecha visible.
Derek Jarman