De nopales y borraja La ternura que pincha
Una propuesta de nuestra compañera Priscila Vera desde México.
El aprovechamiento de plantas silvestres o plantas denominadas «invasoras» es uno de los principales postulados en La Cocina. Por ello, trabajamos con la borraja y el nopal que se encuentran silvestres en los alrededores de Barcelona.
Os invitamos a acercaros a estos alimentos desconocidos, pero primero hay que descubrirlos: verlos, tocarlos, olerlos y probarlos. Posteriormente imaginaréis y pensaréis con qué otros ingredientes los podéis combinar para crear un nuevo platillo. Por ello queremos invitaros a participar en este proceso de preparación de la hoja de nopal o chumbera. En el Estado español solamente se suele comer el fruto del nopal, el higo chumbo. Podéis colectar nopal en Montjuïc, preparar un platillo y mandarnos vuestra receta a programespublics [at] macba [dot] cat. Nos encantará saber cómo lo apropiáis y transformáis en vuestra cocina.
En el caso de la borraja estamos invitando a cocineras de la Ciudad de México para que nos compartan también sus recetas experimentales. En México, de la borraja solamente se aprovecha la flor para adornar platillos; el resto, hojas y tallo, va directo al compostaje.
En tanto nos ayudáis en la creación de nuevas formas de cocinar el nopal y la borraja, os dejamos un audio de nuestra compañera Patricia del Razo Martínez, que nos explica qué es el nopal, cómo recogerlo y limpiarlo y dos recetas tradicionales elaboradas con estos alimentos: «Nopales a la mexicana» y «Crespillos aragoneses».
Ensalada de nopales a la mexicana

Dibujo: Priscila Vera
Elaboración
- Picad en cuadrados medianos los nopales sin espinas y ponedlos a hervir. Una vez cocidos, lavadlos con mucha agua fría hasta que se les quite la baba.
- Picad en cuadrados el tomate, la cebolla, el cilantro y el chile. Mezcladlo con los nopales y aliñad con aceite de oliva y sal.
- Desmoronad el queso por encima para adornar.
Crespillos aragoneses
Elaboración
- Batid los huevos en un bol; agregad la harina, la leche y el anís. Mezcladlo todo muy bien para que no queden grumos.
- Limpiad bien las hojas de borraja, secadlas y mojadlas en la masa.
- Freíd las hojas por los dos lados con abundante aceite de oliva caliente y dejadlas escurrir en una bandeja con papel de cocina absorbente.
- Añadid miel a vuestro gusto; tradicionalmente se ponía azúcar. También se le puede añadir unas hojitas de menta picada.