Exfoliant
 

Según la Wikipedia, exfoliación, en cosmética y dermatología, es el proceso natural de renovación celular de la piel mediante la eliminación de las células muertas de la epidermis. Y así estamos en La Cocina, de renovación constante, intermitente, a veces mueren las prácticas colectivas en el espacio tiempo, a veces se renuevan, resurgimos, emergemos y renacemos. Hoy os compartimos una receta de exfoliante de café de aprovechamiento, inspiración y fruto del interés y la conversación de nuestro grupo sobre cosmética comestible de aprovechamiento.

Recordemos el primer párrafo de la última entrada de recetas de confinamiento, cuando ya estábamos preparadas para todos los imprevistos.

“Finales de septiembre-octubre. La Cocina. Comenzamos una nueva etapa, incierta, como lo ha sido hasta ahora, con el deseo de que sea presencial y tenga la flexibilidad para poder transitar con creatividad las transformaciones que surjan. Esperamos estar a la altura de la plasticidad y porosidad de nuestras recetas.”

Pues sí, invocamos el deseo y se cumplió, y pudimos realizar tres sesiones presenciales. Afirmamos que seríamos flexibles para poder adaptarnos y seguir, y seguimos, ahora de nuevo, intercaladas entre las prácticas presenciales y no presenciales que dictan las normativas y las sintomatologías de la era COVID.

Nos apetece mucho compartir lo que vivimos en persona. La Cocina presencial fue más cocina sin cocina que nunca. Cocinar sin cocina ya sabíamos hacerlo, de hecho, es cómo empezamos hace más de dos años, con unos cuantos utensilios que nos permitían cocinar en crudo. Sin embargo, eso no nos impidió realizar experimentos, incluso a veces preparar recetas deliciosas, pero ahora la cocina sin cocina es también una reducción de la cocina sin cocina original, que acabó derivando en la construcción de una cocina física, espiritual y colectiva preciosa. Ahora es una cocina sin gesto ni calor ni ningún tipo de temperatura ni textura que puedan tocar muchas manos al mismo tiempo. Aun así, nuestro primer encuentro después de los efectos y desafectos del aislamiento social estuvo lleno de ilusión, a pesar de que nuestras voces, cubiertas por mascarillas, sonaban más apagadas, y las restricciones impuestas nos obligaban a mantener un distanciamiento físico, nos impedían compartir alimentos en compañía (etimológicamente, un conjunto de personas que comparten el pan, que es la esencia de la cocina) y tocar alimentos que no fueran los propios. Así pues, en este contexto nos preguntamos: ¿cómo seguir compartiendo alimento para el alma? ¿Cómo tocarnos y afectarnos desde otros lugares cuando nos parece que lo necesitamos más que nunca para reforzar nuestro sistema inmunológico?

La fuerza colectiva, el trabajo y la confianza que hemos construido durante estos más de dos años han generado ideas y nuevos ejes: cocina caminada, desayunos monográficos, la reactivación de nuestro ABC gastronómico, la cocinoteca y un fuerte interés por estudiar procesos de ruralización de la ciudad vinculados a la alimentación, que os iremos explicando estas semanas de otoño.

Entre las propuestas y los intereses configuramos una lista ecléctica y variada, tal como somos:

  • Investigar sobre recetas medicinales y cosméticas, comestibles y de aprovechamiento, el tema de hoy.
  • Visitar la última subasta de pescado cantada en Montgat.
  • Conocer la historia y situación de los supermercados cooperativos de Barcelona.
  • Conocer la experiencia de colectivos que han abastecido de alimentos a familias durante el confinamiento, como Vecinas en Red o el Sindicato de vendedores ambulantes de Barcelona.
  • Visitar huertos en azoteas.
  • Confeccionar mascarillas rellenas de plantas medicinales, aromáticas y comestibles.
  • Visitar el proyecto Ruralicemos Collserola y Alimentem Collserola.
  • Realizar paseos periféricos con recogida de malas buenas hierbas, ¿invasoras?, o medicinales.
  • Hacer una demostración de germinados y compartir saberes en torno al kombucha.

Acordamos que cada una de nosotras traería su desayuno monográfico de casa: el primero, con fruta de temporada; el segundo, relacionado con la castañada; experiencias que compartiremos próximamente.
Hoy os sugerimos una receta de exfoliante. La acción del exfoliante es también una metáfora del momento que estamos viviendo. El exfoliante, como hemos explicado al principio, renueva las células mediante la eliminación de las células muertas, igual que nosotras eliminamos unas prácticas para inventar y hacer resurgir otras. Tanto las células como nuestras prácticas contienen memoria. Seguimos vivas.

Exfoliante de café de aprovechamiento low cost

Mezclar todos los ingredientes en un bol hasta conseguir una consistencia parecida a la de la tierra mojada.

El azúcar intensifica la textura.

El café es antioxidante.

El limón es aromatizante, antibacteriano y astringente.

Tanto el aceite de oliva como el de almendras son hidratantes y están llenos de nutrientes./cocina-recetas

No pienso en el arte cuando trabajo. Trato de pensar en la vida
Jean-Michel Basquiat