Jueves, 29 de abril de 2021

Los monos y, especialmente, los simios, son considerados animales “casi humanos”. Este “casi” los ha convertido en una superficie para proyectar eso que otros humanos consideran humano. A principios del siglo XX, Consul y Meshie, dos chimpancés, vivieron como humanos, con humanos, y, según parece, se consideraban a sí mismos humanos. Antonia Baehr y Latifa Laâbissi han asumido sus identidades simiescas, pero no buscan la corrección histórica. Peludos, promiscuos, impertinentes y bastante sinvergüenzas, estos dos monos humanos ocupan la instalación de Nadia Lauro, que se sitúa en zonas tranquilas de museos y teatros, y no en el escenario. A partir de dos asientos de coche con interiores peludos que vierten y se dispersan por el espacio, “Consul Baehr” y “Meshie Laâbissi” pasan cinco horas interaccionando; durante este rato, los espectadores pueden entrar y salir cuando quieran.

La performance tiene una duración de 3:30 h, durante las cuales se permitirá la entrada y salida del público mostrando la entrada.

Un humano es un mono para los seres humanos. O bien dos figuras humanas juegan a ser monos que juegan a ser humanos para los humanos. Pierden el control y lo recuperan, domesticándose mutuamente. Descubren con entusiasmo habilidades y cosas que no deben hacer. Duermen y caen en una abyecta apatía, explotan en cascadas de consignas proclamadas en discursos populistas. Canibalizan determinadas posturas, bailes simbólicos, bordan eslóganes. Consul y Meshie representan figuras híbridas que revisan la violencia de las asignaciones y siembran el caos en las categorías de naturaleza versus cultura, el hombre versus la mujer y el yo versus los demás.

Concepción y performance: Latifa Laâbissi y Antonia Baehr.
Instalación visual: Nadia Lauro.
Figuras: Antonia Baehr, Latifa Laâbissi y Nadia Lauro.
Diseño de sonido e iluminación: Carola Caggiano.
Administración: Alexandra Wellensiek / make up productions and Fanny Virelizier / Figure Project.
Diseño del juego “French Theory Memory”: Hilà Lahav.

Agradecimientos: Vinciane Despret, Donna Haraway, Les Laboratoires d’Aubervilliers, Melanie Poppe, Rayna Rapp, Constanze Schellow, Emilia y Kathrin Schlosser, Mia Sellmann, el equipo de HAU Hebbel am Ufer, Jean-Yves y Danielle Auvray.

Una coproducción de Figure Project / make up productions y HAU Hebbel am Ufer (Berlín), Le Magasin des horizons (Grenoble), CCN2 - Centre choréographique national de Grenoble, Xing / Live Arts Week VII (Boloña). Financiada por Hauptstadtkulturfonds y la Administración del Senado de Berlín por la Cultura y Europa.

Latifa Laâbissi. A partir de la combinación de géneros y la redefinición de formatos, las creaciones de Latifa Laâbissi llevan al escenario varios elementos externos, canalizando múltiples figuras y voces. La puesta en escena de estas voces y del rostro como vehículo de estados minoritarios entronca con las partes bailadas de la obra en Self portrait camouflage (2006) y Loredreamsong (2010). En la línea de su estudio temático de los archivos, creó Écran somnambule y La part du rite (2012), basadas en la danza alemana de los años veinte. En Pourvu qu’on ait l’ivresse (2016), en colaboración con la escenógrafa Nadia Lauro, creó visiones, paisajes e imágenes que combinan el exceso, la monstruosidad, la belleza, el azar, la comedia y el miedo. Desde 2011, Latifa Laâbissi es directora artística del programa y festival artístico y pedagógico Extension Sauvage en la Bretaña rural. En 2016, Editions Les Laboratoires d’Aubervilliers y Les presses du réel publicaron una monografía sobre el conjunto de su obra. Hasta 2019, Latifa Laâbissi fue artista asociada al CCN2 – Centre chorégraphique national de Grenoble y a Le Triangle – Cité de la danse à Rennes.

Antonia Baehr. Más allá de los elementos coreográficos, a Antonia Baehr le interesan las reglas y las leyes que una sociedad (y, en concreto, el espacio de un teatro) asigna a los cuerpos para que sean reconocibles y comprensibles. Es intérprete, cineasta y artista visual, y, como coreógrafa, se inspira en la ficción cotidiana y en el teatro, trabajando al límite de aquello que nos define como seres humanos, situándonos en posiciones cruciales a través de un voluptuoso balancín. Se interesa por la contraposición entre humanos y animales, pero también por los elementos del espacio de representación. En su obra interacciona, entre otros, con Neo Hülcker, Pauline Boudry y Renate Lorenz, Andrea Neumann, Latifa Laâbissi, William Wheeler y Valérie Castan, y con otras personas interesadas por el cambio de roles: en cada proyecto, el artista es alternativamente el anfitrión o el invitado. Baehr es también la productora del susurrador de caballos y bailarín Werner Hirsch, del músico y coreógrafo Henri Fleur, del compositor Henry Wilt y del compositor revelación de música contemporánea (y su exmarido) Henry Wilde.

Nadia Lauro ha desarrollado su obra en múltiples contextos (espacios teatrales, paisajismo, museos). Es creadora de escenografías, ambientes e instalaciones visuales que animan al público a ver las cosas y a vivir en comunidad de una forma distinta. Ha colaborado con numerosos coreógrafos y artistas performativos, entre ellos, Vera Mantero, Barbara Kraus, Latifa Laâbissi, Fanny de Chaillé, Alain Buffard, Antonija Livingstone, Jonathan Capdevielle y Jennifer Lacey, con quien ha creado conjuntamente varios proyectos. Esta colaboración fue el tema de un libro publicado por Les presses du réel: Jennifer Lacey & Nadia Lauro, Dispositifs chorégraphiques, de Alexandra Baudelot. Nadia Lauro ha diseñado las escenografías y las “figuras” para obras de Latifa Laâbissi a lo largo de más de una década, y en 2016 ambas fueron coautoras de la obra Pourvu qu’on ait l’ivresse. Otras creaciones suyas son la serie de instalaciones/performances Tu montesAs Atletas y I hear voices, y ha diseñado ambientes que han sido recreados en varias localizaciones (museos, vestíbulos teatrales, galerías, parques) en Europa, Japón y Corea del Sur.

Idiorritmias es un programa de performances, laboratorio y lenguaje que se despliega a partir del concepto de Roland Barthes de "idiorritmia", un modo de reivindicar una convivencia que no fuese enajenante ante la expansión del capitalismo. Desde la experiencia de la performance y la danza, André Lepecki recupera ese concepto de "idiorritmia" para describir el momento del encuentro con el otro, un acontecimiento en el que coinciden la poética, la política, el arte y la ética para hacer posible una vida que merezca la pena ser vivida.

Con el apoyo de
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La actuación en el MACBA de Barcelona cuenta con el apoyo de la NATIONALES PERFORMANCE NETZ International Guest Performance Fund for Dance, financiada por el Comisionado de Cultura y Medios de Comunicación del Gobierno Federal alemán.

Consul et Meshie - Nadia Lauro

Programas públicos
macba [at] macba [dot] cat
Tel: 93 481 33 68

Lo que pretendo al contar la historia de una víctima de la violencia en Colombia es apelar al recuerdo del dolor que experimentamos todos los seres humanos, aquí o en cualquier parte del mundo.
Doris Salcedo