Vistas de "Un siglo breve: Colección MACBA". Foto: Dani Cantó

En su conocido poema, Gertrude Stein no fue la única que homenajeó la universalidad de la rosa. También lo hizo el artista Roberto Obregón, convirtiendo el perfil de las hojas de una rosa en el motivo central de su obra artística. En su serie Niágara, un título que recuerda la película protagonizada por Marilyn Monroe, a quien admiraba, Obregón traza una retícula con pétalos de rosa donde sitúa personas, palabras, símbolos y referencias de su vida personal y también colectiva. "Pretendo retratar algunos fantasmas de la vida estrictamente personal y otros de la cultura masiva", explicaba el artista. ¿Cuáles serían tus "Niágaras" para este Sant Jordi?

Podría ser mi dormitorio (o algo parecido a ello). Incluso las mismas características técnicas: todas las paredes y volúmenes construidos en ese módulo de tela cruda para pintores donde medirme y medirnos.
Pep Agut