CORAL, vinculante, horizontal. La cualidad de lo común
Algunos proyectos y propuestas nacen arraigados en la energía colectiva, como cuando Melanie Smith llenó el mítico Estadio Azteca con más de tres mil estudiantes de las escuelas de Ciudad de México. Cada uno llevaba una cartulina con una imagen. Situados por grupos y levantando la cartulina en el momento indicado según una calculada coreografía, componían imágenes icónicas del imaginario nacionalista mejicano y también universal.
A su vez, Cinthia Marcelle y Tiago Mata Machado invitaron a un grupo de personas a transitar conjuntamente por un espacio urbano de Belo Horizonte, en Brasil, registrando y geometrizando sus movimientos.
La artista bosnia Danica Dakic filmó el grupo de tap dance Bosanski Vidici, procedente de la región de Glamoc, en Bosnia y Herzegovina. Un colectivo de inmigrantes que vive en Alemania se encuentra para ejecutar ese baile tradicional en el que el líder del grupo va marcando los movimientos. En lugar de los trajes tradicionales, visten roba de distintas épocas.
Y Miralda, guiado por la comunidad latinoamericana del Spanish Harlem, llenó el Museo del Barrio de Nueva York con las comidas ofrecidas a las divinidades Orisha, pervivencia de las culturas africanas que llegaron a América como mano de obra esclava. Así es como identidad y migración, vínculo y agitación social se convierten en sujetos de enunciación del arte. ¿Quién atiende al bien común? ¿Cómo invocar el todo por encima de las partes? ¿Cómo iluminar todo aquello que es coral, vinculante y horizontal?
MACBA Treinta
Celebramos el Año Treinta de un MACBA infinito que proyecta el futuro como un espacio de revisión y posibilidad: retomar lo que quedó inacabado, actualizar lo necesario y proyectar de nuevo todo lo que aún puede transformarse.