El vacío y el relámpago
La Colección MACBA cuenta con una representación significativa de la producción pictórica de Alfons Borrell, uno de los artistas catalanes más sólidos y coherentes en el lenguaje de la abstracción. A Borrell le conocemos por sus geometrías monocromáticas, a menudo deudoras de formas como el cuadrado y el rectángulo, y de colores como el naranja del amanecer pero también del verde, el azul, el rojo, el rosa y el negro. Centrado en la simplificación de la forma y el color, desde mediados de los años setenta decidió titular sus obras con la fecha de su finalización, como el díptico 15-22.XI.78. Una obra que remite a la pintura como una larga meditación y a su interés técnico en poner en valor unos medios expresivos mínimos. Articulado por dos figuras cuadradas oscuras, concentra ya los rasgos que identificarán plenamente la pintura de Borrell: el cuadrado, que ocupa un lugar central, y el uso del color no como una calidad del objeto, sino como sujeto en sí mismo. Un año después de pintar este díptico, el amigo Joan Brossa escribió, de Borrell: «Pinta el vacío y el relámpago; a veces levanta la oreja en el risco de los ecos y esboza el silencio o esconde la tormenta en un esquema de vibraciones.»
artista
Desde sus primeras exposiciones individuales a finales de los años cincuenta, Borrell ha presentado su obra en destacados espacios de arte del país y también de Francia, Alemania, Estados Unidos y Japón. El crítico de arte Alexandre Cirici le invitó a participar en la exposición inaugural del primer Museu d’Art Contemporani de Barcelona en la cúpula del Cine Coliseum en 1960. En 1978, formó parte de la exposición Seny i rauxa. 11 artistes catalans en el Centre Georges Pompidou de París. Entre las numerosas retrospectivas de su obra, destacan las presentadas en el Centre Cultural Tecla Sala de L’Hospitalet de Llobregat (2006), el Museu d’Art de Sabadell (2007) y la Fundació Joan Miró de Barcelona (2015).
MACBA Treinta
Celebramos el Año Treinta de un MACBA infinito que proyecta el futuro como un espacio de revisión y posibilidad: retomar lo que quedó inacabado, actualizar lo necesario y proyectar de nuevo todo lo que aún puede transformarse.