Santa Comida, Miralda

En varias instalaciones de Antoni Miralda, el alimento tiene un papel relevante y se convierte en un medio de expresión artística.

Santa Comida es una obra multidisciplinaria, entre el happening y la instalación participativa, que se basa en el sincretismo yoruba-cristiano y en la función que ejercen la comida y las ofrendas respecto a cada divinidad.

Casi todos los alimentos que constituyen las ofrendas asociadas a cada una de las deidades, rodeando las capillas, son propios de la cultura afrolatina y, por tanto, están comprados en tiendas o supermercados especializados. Todos estos productos deben adornar las capillas desde el momento en que la instalación se abre al público y tienen que irse reponiendo a medida que se estropean.

Conservar toda esta cantidad de comida en buenas condiciones en una sala de exposiciones nos obliga a buscar alternativas para reducir al máximo el gasto, el mantenimiento y la incidencia que pudiese tener en obras próximas.

La presencia de alimentos en la instalación requirió que lleváramos a cabo un estudio con el objetivo de conseguir mantener los productos en buen estado durante el máximo tiempo posible de su exposición: era necesario aplicar algún producto con acción fungicida, bactericida e insecticida inocuo para la salud humana. Los aceites esenciales nos parecieron una buena opción.

Existen varios estudios que demuestran la efectividad de algunos aceites esenciales como bactericidas, fungicidas e insecticidas. Por este motivo, el uso adecuado de estos productos en la industria de la alimentación, la farmacéutica y la medicina natural es cada vez más frecuente.

El estudio realizado de actividad bacteriana y fúngica ambiental ha demostrado que la actividad bacteriana y fúngica, limitada a Bacillus subtilis y Penicillium rugulosum, resultó ser igual o inferior a la detectada en otras salas del museo donde los niveles de actividad microbiológica estaban dentro de lo normal en un espacio abierto al público.

La utilización de aceites esenciales de canela, clavo, tomillo y lavanda, así como clavo en especie, permitió prolongar la conservación de ciertos alimentos presentes en la instalación.

Saber más sobre la obra

Fotografía de la intervención de conservación-restauración de los altares. Foto: Silvia Noguer
Detalle de los alimentos asociados a una de las deidades. Foto: Jordi Arnó
Proceso de estudio y aplicación de los aceites esenciales y especies en grano. Foto: Jordi Arnó
Fotografía general de la instalación. Foto: Jordi Arnó
Imagen de la presentación final del grano y la legumbre. Foto: Silvia Noguer
Visita del equipo de restauración al taller del artista Antoni Miralda. Foto: Silvia Noguer
Visita del equipo de restauración al taller del artista Antoni Miralda. Foto: Alejandro Castro
Uno llega a algo que no se puede pintar.
Dieter Roth