Abigail Solomon-Godeau: Conceptualismo incongruente. Àngels Ribé en un marco de género

«Si todas esas circunstancias geopolíticas pusieron a los artistas de otros países en clara desventaja en términos de reconocimiento internacional, ni que decir tiene que las consecuencias de la hegemonía cultural en general fueron fatales para la carrera (o la visibilidad internacional) de las mujeres. Al referirse a artistas como Maria Lassnig (1919), Meret Oppenheim (1913), Carol Rama (1918) y Lygia Clark (1920), vienesa, suiza, italiana y brasileña respectivamente, es interesante especular sobre cuál habría sido su tratamiento crítico si hubieran vivido en Nueva York.»

Ir al texto →

Maite Garbayo-Maeztu: De cuerpos ausentes. Producción de presencia y vulnerabilidad

«Los cuerpos que se agrupan y se saben vulnerables subrayan que nuestra propia existencia es siempre relacional, que somos seres ligados a otros desde el comienzo.»

Ir al texto →

Jo Spence: La práctica documental a examen. El signo como espacio de conflicto

«Me alegra que los organizadores le hayan pedido una ponencia a una mujer de mediana edad, con un origen económicamente pobre, que se “identifica con la clase obrera” aunque ahora sea ostensiblemente de clase media, y que ha experimentado la discapacidad debido a una enfermedad.»

«En el proceso de desbloqueo al que me condujo la psicoterapia sentí la necesidad de representarme a mí misma, para mí misma, de muchas maneras, desde la simbólica hasta la fantástica o la mimética; desde la validatoria hasta la crítica y la contradictoria. Todas esas formas resultaron ser modos de contarme a mí misma historias diferentes y más sinceras, con las que pude entender mejor cómo me formé físicamente, cómo empezó a existir mi subjetividad y cómo he negociado con el mundo para sobrevivir.»

Ir al texto →

Tamara Díaz Bringas: Ser parte (contra una pedagogía de la exterioridad)

«“Yo no era un ser social, era un ser vivo”, nos decía Fina Miralles en una conversación de 2012, a propósito de su trabajo Imatges del zoo (1974), en el que durante tres días en la Sala Vinçon de Barcelona, ella misma aparecía en una de las cinco jaulas que encerraban también a una rana, un gato, un cordero y un perro. El cuerpo femenino enjaulado convoca lecturas sobre la condición de la mujer en un contexto de restricción de libertades y control biopolítico.»

Ir al texto →

Tanya Barson: Rosemarie Castoro 1964-1979. ¿Una carrera de obstáculos para quien baila?

«Castoro rechazó siempre la idea de que era feminista y se negó a que la encuadraran en términos de género, pese a que ello le brindara oportunidades para exponer su obra. Como escribió en una entrada de su diario fechada el 29 de octubre de 1970, “la semana pasada me invitaron a la WLG de artistas. Dije que no me consideraba una mujer artista. Antes que nada, soy una artista y no quiero que me separen por un sistema de cuotas.”»

Ir al texto →

Hélène Cixous: Dissidanses de Spero

«En ce temps-là, les mots qui viennent sont menés par Non, le Non de Nancy, dans toutes les langues, No, Nein, Nem. C’est le Non de l’artiste rebelle. Non pour Non, dent pour dent. Le Non de Stephen Daedalus : I shall not serve. Je ne plierai pas, je ne prierai pas, je crierai : I do not challenge

Ir al texto →

Pienso que una obra de arte debería dejar perplejo al espectador, hacerle meditar sobre el sentido de la vida
Antoni Tàpies