Benet Rossell "Microcine" (detalle), 1981

A pesar de iniciar su formación en el campo del derecho, la economía y la sociología, los intereses de Benet Rossell pronto se inclinan hacia la actividad artística, que despliega en múltiples disciplinas, desde el dibujo y la escritura sígnica, la pintura, ocasionalmente el tapiz o la cerámica, hasta la acción y la performance, el cine experimental y comercial, la poesía y el teatro, entre otras. Todos estos lenguajes están siempre tratados desde una vertiente muy personal, que incluye intervenciones poco convencionales, como objetos ópticos, trabajos de cultivos, dibujos e intervenciones sobre las películas, dibujos «aliñados», actas notariales, cómics sin palabras, guiones cinematográficos o dibutextos, por poner algunos ejemplos.

Penso amb la punta del pinzell

"Penso amb la punta del pinzell" (Pienso con la punta del pincel) es una pieza concebida para la exposición Paralelo Benet Rossell del MACBA, y presenta literalmente el almacén de las obras pictóricas del artista. Todas las pinturas están embaladas e identificadas con un número de inventario, que permite consultar toda la información sobre la obra en un ordenador, excepto su imagen. Esta instalación incide en la idea por encima del objeto, imposibilita al espectador la visión de la obra y cuestiona el rol de la pintura en el arte contemporáneo, así como el rol de la institución museística respecto a la presentación de la obra de arte.

Cérémonials

Entre 1969 y 1973, los artistas catalanes instalados en París llevaron a cabo una serie de fiestas y happenings colectivos conocidos como "Cérémonials". Miralda, Joan Rabascall, Jaume Xifra, Benet Rossell y Dorothée Selz organizaron acciones artísticas colectivas con una destacada participación del público en varios lugares de Francia y Alemania. Con una gran fuerza plástica –el elemento cromático era fundamental–, con alimentos de colores, música y trayectos y movimientos ritualizados, estos «ceremoniales» se plantearon como metáfora de la necesidad de cambio social que se vivía en ese momento.

Off rideau i societat d'apuntadors (Off rideau y sociedad de apuntadores)

«Más cerca de la representación sígnica que de la textual. Aquel contacto con unos lenguajes cuyos códigos me eran totalmente desconocidos, por lo tanto, lenguajes sin código para mí, me fascinaron y posiblemente fueron el origen del lenguaje que he cultivado durante toda mi trayectoria de artista y que parte de una infinidad de signos, de iconos, de micrografías o caligramas o benigramas sin código, irrepetidos e irrepetibles, que conviven, se articulan y se manifiestan de una forma siempre única, siempre reinventada, y acaban conformando un microteatro o representación caligráfica del gran microteatro del mundo [...]». Benet Rossell

Paral·lel, paral·lel

"Paral·lel, paral·lel" (Paralelo, paralelo), toma el antiguo cabaret El Molino, en el Paralelo barcelonés, como eje vertebrador de un trabajo más amplio sobre el barrio y la transformación que ha experimentado desde los años cincuenta hasta la actualidad. Las serigrafías de los mapas de tres ciudades donde ha vivido Benet Rossell, en las que se destaca el recorrido desde su casa hasta El Molino, se acompañan con los decorados originales del cabaret barcelonés que el artista encontró en un contenedor cuando se estaba desmantelando. Una filmación registra el proceso de destrucción del edificio original y la construcción, todavía en curso, del nuevo equipamiento.

Glaçons (Cubitos)

Como parte de los recorridos por la ciudad que son una constante en su trabajo, los cubitos de resina de poliéster se convierten en contenedores transparentes de objetos e imágenes, que inicialmente Benet Rossell llevaba en los bolsillos de su gabardina y con los que hacía microperformances.

Bio Dop

Entre los artistas catalanes que a finales de los años sesenta llegaron a París ‒conocidos como «los catalanes de París»‒ figuraban Benet Rossell y Joan Rabascall. En colaboración con Miralda y Jaume Xifra, produjeron obras como los happenings colectivos conocidos con el nombre de "Cérémonials" o películas experimentales como "Bio Dop". Grabada en el estudio de Rossell, "Bio Dop" incorpora imágenes publicitarias de una marca de brillantina y otros materiales recogidos por Rabascall. Mediante técnicas como el collage y la repetición, la película deconstruye el relato del anuncio para evidenciar la frivolidad, el vacío y la falsedad de la publicidad.

Acta

Rossell modela una poética de la fragilidad, no exenta de ironía y espíritu crítico, que repara en los micromundos generalmente ignorados por los relatos absolutos de la historia del arte. Pese a su apariencia abstracta, la obra tiene un marcado componente narrativo, detrás del cual subyace discretamente la biografía del artista.

Entrar en un museo es algo que empieza en casa, en un avión, en un tuit
Mark Wigley