La obra de Ibon Aranberri se mueve entre el archivo, el registro documental y las intervenciones en el paisaje. En el año 2003, el artista tapió el acceso a la cueva de Iritegi, en las montañas de Guipúzcoa, un espacio muy significativo para el imaginario vasco y de gran interés científico. Si bien vetaba el acceso a las personas, dejó un pequeño paso de entrada para la colonia de murciélagos en extinción que habita la cueva. Ampliada con un trabajo de documentación sobre este espacio natural, la acción dio lugar a una instalación. "Decodificar y recodificar el paisaje", el mismo artista se refiere así a su obra, que plantea la necesidad de revisar críticamente algunos símbolos culturales y la nefasta intervención de las grandes infraestructuras en el paisaje.

OBRAS EN LA COLECCIÓN DE IBON ARANBERRI

DESCUBRE LA EXPOSICIÓN

Reconstituir el desorden de una posible ciudad. Utilizar la maqueta no como un elemento de proyecto, sino como una representación de algo que ya existe.
Jordi Colomer