Un día de 1975, la artista estadounidense Dara Birnbaum se “armó” con una cámara de 35 mm para defender su territorio personal, que era invadido por varios amigos en una performance colectiva. Entre ellos, estaba Dan Graham, Ian Murray y David Askevold, que con una cámara de super-8 intentaban introducirse en su espacio físico. De esta lucha simbólica han quedado dos grabaciones, que se han pasado a vídeo y se muestran en dos pantallas: situadas frente a frente, en una se ven las fotos que tomó la acosada y, en la otra, la película super-8 de los acosadores. Además de las referencias literales y evidentes, Pieza de ataque evoca también la capacidad invasora de los medios de comunicación en la vida de todos, cuando, en la violencia contemporánea, el arma ya no es un objeto físico, sino un código de la imagen. “Los artistas siempre han cuestionado una forma dominante de ver el mundo”, explicaba Birnbaum en una entrevista reciente.

OBRAS EN LA COLECCIÓN DE DARA BIRNBAUM

DESCUBRE LA EXPOSICIÓN

Una misma imagen puede ser testimonio, a la vez, del pasado y anticipar un previsible futuro.
Ignasi Aballí