La vida de los museos y lo que nos motiva a relacionarnos con el arte es uno de los temas de Andrea Fraser, con el que construye performances ingeniosas, emotivas e irónicas, como la que llevó a cabo en 2001 en el Museo Guggenheim de Bilbao. Fraser toma una de las audioguías del museo y se dispone a recorrer los diferentes espacios de este edificio de Frank Ghery convertido en uno de los faros de la arquitectura museística internacional de los noventa. Obedeciendo dócilmente las instrucciones: "Puedes sentir tu alma elevándosse con el edificio de tu alrededor" y atendiendo a la voz de la audioguía, que destaca las formas "poderosamente sensuales" del edificio, la artista acaba estableciendo una relación erótica: "el museo trata de hacerte sentir como en casa, así que relájate." Sin renunciar al humor, Fraser propone una reflexión necesaria sobre cómo queremos que sean nuestros museos.

OBRAS EN LA COLECCIÓN DE ANDREA FRASER

DESCUBRE LA EXPOSICIÓN

Uno llega a algo que no se puede pintar.
Dieter Roth