Nancy Spero (Cleveland, Estados Unidos, 1926 – Nueva York, 2009) se formó en el Art Institute de Chicago, en la École des Beaux-Arts de París y en el estudio de André Lhote, pintor cubista y crítico de arte. Vivió entre Estados Unidos y París. Durante su dilatada trayectoria creativa, Spero convirtió la experiencia de las mujeres en materia artística desafiando todas las convenciones del patriarcado. Pronto renunció al óleo sobre tela y se sintió más cómoda trabajando sobre papel, incorporando imágenes tanto de la historia del arte antiguo y de la antigüedad clásica como del mundo contemporáneo. Denunció las atrocidades causadas por conflictos bélicos como la guerra de Vietnam, el exterminio de la población judía durante el Holocausto y la tortura en dictaduras latinoamericanas. Mientras sus compañeros de generación optaban por el minimalismo, Spero se interesaba por la poesía simbolista de Stephane Mallarmé y la personalidad torturada de Antonin Artaud, de quien combinó escritura e imágenes en un ciclo llamado Artaud Paintings. Con un lenguaje directo e intenso, la obra de Spero denuncia el abuso generalizado del poder y la dominación masculina. Desde los años ochenta, su obra se aligera nutriéndose de figuras danzantes extraídas de motivos de la arqueología universal.

La actividad expositiva de Nancy Spero fue especialmente intensa en sus últimos años. Hay que destacar las muestras realizadas en el Institute of Contemporary Arts de Londres (1987), la National Gallery of Canada en Ottawa (1993), la Malmö Konsthall (1994), el Hiroshima City Museum of Contemporary Art (1996), el MACBA de Barcelona (2008), el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid (2008), el Centre Georges Pompidou de París (2010) y el MoMA PS1 de Nueva York (2019). Su obra forma parte de importantes colecciones como la del Brooklyn Museum de Nueva York, Tate de Londres, la Galleria degli Uffizi de Florencia, el Kunstmuseum de Düsseldorf, el MoMA de Nueva York, el Centre Georges Pompidou de París, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid y el MACBA de Barcelona.

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