Dorothée Selz nació en 1946 en París, ciudad donde vive y trabaja. Formada en una familia de coleccionistas de arte y sobrina del crítico de arte Jean Selz, en los años setenta entró en contacto con el llamado Grupo de los Catalanes en París y colaboró en los rituales comestibles y festivos realizados por Miralda, Joan Rabascall y Jaume Xifra. Su producción inicial, con collages que cuestionan el lugar de la mujer en los medios de comunicación, ya incorporaba referencias a elementos comestibles. Con los años, sus esculturas, pinturas y collages dialogan con las artes populares y con la etnografía de varias partes del mundo.

Ofrendas de Bali, figuras de azúcar de México y objetos de artesanía de distintos continentes se incorporan a sus obras con la intención de borrar los límites entre las artes mayores y menores. Con un lenguaje cercano al pop, Selz construye esculturas recubiertas de materiales comestibles como frutas o dulces que ella denomina «esculturas comestibles efímeras». Concebidas específicamente para cada espacio y construidas de manera festiva con la participación del público, aúnan lo visual con lo gustativo y lo lúdico.

Desde los años setenta, ha expuesto en espacios como la Fundació Joan Miró de Barcelona (1983) o el Instituto Francés de Buenos Aires (2006) y el de Río de Janeiro (2011). Ha realizado sus instalaciones en espacios públicos del American Craft Museum de Nueva York (1988), el Centre Georges Pompidou de París (2000) o el Musée du Louvre de París (2005), entre otros.

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Me gusta trabajar con lo que suele llamarse "herencia cultural", pero los materiales que empleo son muy banales, como clichés, como bloques de azúcar, puertas, cuscús, alfombras, documentos oficiales.
Latifa Echakhch