Albert Ràfols-Casamada (Barcelona, 1923-2009) fue uno de los artistas catalanes contemporáneos más significativos y polifacéticos. Se inició en el dibujo y la pintura de la mano de su padre, Albert Ràfols Cullerés. Tras unos años de estudios de arquitectura, optó por la pintura y expuso por primera vez en Barcelona en 1946 con el grupo Els Vuit. En 1950 obtuvo una beca del gobierno francés y se trasladó a París, donde residió hasta 1954. De regreso a Barcelona, pronto comenzó una intensa actividad expositiva y en 1961 hizo su primera exposición en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (1960-1963).

Con una larga trayectoria pictórica y literaria, y una extensa y reconocida obra artística, Ràfols-Casamada tuvo la habilidad de integrar lo mejor de Henri Matisse y del expresionismo abstracto americano en una búsqueda cromática de gran coherencia. Si bien su carrera artística comenzó en el terreno de la figuración, con el tiempo evolucionó hacia una abstracción en la que tenían un peso importante el color y el uso de estructuras geométricas. A finales de los años cincuenta y principios de los sesenta, hizo sus primeros collages y optó por una nueva austeridad cromática con predominio de los blancos. En los años ochenta, ya en plena madurez creativa, volvió a incorporar el uso de signos con un fuerte componente simbólico y estético, y reforzó el protagonismo del color.

Su actividad pedagógica en el ámbito del diseño y el arte comenzó en 1962 en la Escuela Elisava y, más tarde, en la Escuela EINA, que fundó en 1967 junto a un grupo de intelectuales, profesores y artistas siguiendo el modelo pedagógico de la Bauhaus. Fue su director durante diecisiete años. Aunque su carrera literaria fue tardía (publicó su primer libro de poemas en 1976), cultivó distintos géneros, como el ensayo y la poesía, y ejerció de ilustrador de clásicos literarios catalanes. En el año 2000, la editorial Proa reunió la totalidad de su obra poética en un solo volumen: Signe d’aire: obra poètica (1939-1999).

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Si bien mis esculturas contienen ideas sobre procesos de desarrollo psicológico y emocional, en realidad no son más que exploraciones físicas del pensamiento, el sentimiento, la comunicación y la relación.
Karla Black