Nacido en Barcelona en 1955, Jaume Plensa se formó en la Escola de la Llotja y en la Escola Superior de Belles Arts de esta ciudad. Desde los años ochenta, ha vivido y trabajado en Berlín, Bruselas, Inglaterra, Francia y Estados Unidos, además de Barcelona, donde hoy vive y trabaja. Plensa es uno de los escultores más reconocidos internacionalmente en el cambio de siglo. Su trabajo se centra en la figura humana, en la que confluyen dos vectores esenciales: la materia y la palabra. Al principio de los años ochenta, cuando iniciaba su trayectoria, su escultura era antropomorfa, con volumetrías expresionistas de hierro forjado o fundido que nos transportaban a paisajes humanos de ecos totémicos y primitivos. Tras los conceptualismos de los setenta, el arte se encontraba inmerso en los neoexpresionismos y las nuevas corrientes figurativas. Pero la escultura de Plensa se depuraría rápidamente. En ella aparecen arquitecturas, muros y geometrías que la van vaciando de materia y acercándola a una dimensión literaria. El artista elabora pequeños habitáculos translúcidos que evocan la ausencia del cuerpo humano y la soledad del ser, y que le permiten el acceso a un nuevo tipo de obra que le reportará un amplio reconocimiento. Su escultura se irá desmaterializando y los materiales iniciales como hierro, bronce, aluminio, plástico, alabastro o vidrio darán paso a la luz, el sonido y la palabra. Desde ese momento, Plensa produce grandes rostros y figuras de mujeres y hombres de todo el mundo. Algunas, en una desmaterialización del proceso escultórico, han sido elaboradas con un entramado de letras que deja ver el vacío del espacio interior. Otras son figuras desnudas de distintas etnias que denuncian la vulnerabilidad del ser humano y reivindican los derechos humanos universales.

Desde su primera exposición individual en 1980, su trayectoria expositiva le ha llevado a destacados espacios de arte de Europa, Estados Unidos y Asia. Cabe señalar las realizadas en la Fundació Joan Miró de Barcelona (1996), Galerie nationale du Jeu de Paume de París (1997), Malmö Konsthall de Malmö, Suecia (1997), Kestner Gesellschaft de Hannover (1999), Museo Reina Sofía de Madrid (2000), Nasher Sculpture Center de Dallas (2010), Yorkshire Sculpture Park de West Bretton, Inglaterra (2011), Basílica San Giorgio Maggiore en la Bienal de Venecia (2015) y MMoCA de Madison, Wisconsin (2016). También ha llevado a cabo proyectos para teatro y ópera, en especial para la compañía catalana La Fura dels Baus. Una parte significativa de su producción puede verse permanentemente en espacios públicos de ciudades de España, Francia, Japón, Gran Bretaña, Corea, Alemania, Canadá, Holanda y Estados Unidos, entre otros países.

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Reconstituir el desorden de una posible ciudad. Utilizar la maqueta no como un elemento de proyecto, sino como una representación de algo que ya existe.
Jordi Colomer