Hijo del pintor chileno Roberto Matta y la pintora norteamericana Anne Clark, Gordon Matta-Clark (Nueva York, 1943-1978) tuvo una vida breve pero intensa. Fue un artista poliédrico e intuitivo, con una gran energía y vitalidad, que a finales de los años sesenta irrumpió en la escena artística de Nueva York con el bagaje del pop, el minimalismo y el conceptualismo. En contacto con artistas del movimiento land art, articuló una crítica institucional que promovió con experiencias colectivas en el espacio público.

Gordon Matta-Clark comenzó documentando edificios abandonados, en los que pronto intervino para recortar, vaciar o seccionar figuras geométricas.

Sus intervenciones, conocidas como building cuts o cortes de edificios, contenían una renovación del lenguaje escultórico y una crítica no solo a la arquitectura moderna, sino también al capitalismo y al modelo de vida norteamericano. En solo ocho años, de 1970 a 1978, Matta-Clark creó un corpus artístico complejo, radical e innovador que ha influido en las generaciones posteriores de arquitectos y artistas plásticos.
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Mark Wigley