CVA son las siglas de Comité de Vigilancia Artística, un colectivo formado por Juan Luis Moraza y María Luisa Fernández que estuvo activo entre 1979 y 1985 con una producción de arte conceptual que supuso un revulsivo en el arte del País Vasco. Como «empresa artística» –término con el que se autodenominaban–, firmaron una serie de obras que exploran la relación entre arte y filosofía. De manera contundente, reducen el objeto artístico a sus fronteras físicas como son el marco o el pedestal, y exploran con ironía el color dorado como símbolo de la tradición artística, tanto en el sentido de aura y brillantez como de valor o plusvalía. Su primera aparición pública se produjo en 1980 en la exposición colectiva Espacio poético experimental, en la Casa de España de París. En 1982, CVA presentó su primera exposición individual en el Aula de Cultura de la Caja de Ahorros Municipal de Bilbao. Y al año siguiente, expuso en la sala Metrònom de Barcelona con el título Cicatriu a la matriu. En 1985, CVA se disolvió. Más recientemente, en 2005, el centro Artium de Vitoria-Gasteiz presentó la exposición monográfica CVA. Juan Luis Moraza y Marisa Fernández.

Pienso que una obra de arte debería dejar perplejo al espectador, hacerle meditar sobre el sentido de la vida
Antoni Tàpies