Ebanista de profesión, Leandre Cristòfol (Os de Balaguer, 1908 ‒ Lleida, 1998) comenzó a estudiar dibujo, pintura y escultura hacia 1926, primero en la Academia de Lleida y luego en la escuela de Bellas Artes de Barcelona. Sus primeras obras, de principios de los años treinta, conectaban con el surrealismo parisino. En contacto con la vanguardia catalana de ese momento, colaboró con el grupo ADLAN (Amics de l’Art Nou), creado en 1932, y formó parte del Grupo Logicofobista, junto con Ramon Marinel·lo, Jaume Sans, Àngel Planells y Remedios Varo, entre otros. En 1936 participó en la Exposición Logicofobista realizada en Barcelona. Gracias a la influencia y los contactos de Benjamin Péret, participó también en las exposiciones surrealistas que tuvieron lugar en Tokio (1937) y París (1938). A raíz de su republicanismo, al estallar la guerra civil española pasó un año en distintos campos de concentración de Francia y Marruecos, que le hicieron alejarse totalmente de la actividad escultórica. En 1941 trasladó su residencia a Barcelona, donde intentó conectar, sin demasiada fortuna, con el ambiente vanguardista. De regreso a Lleida, abandonó la figuración para centrar su investigación en el diálogo entre espacio y volumen, y en el movimiento de los objetos. Desde finales de los años cincuenta, se dedicó a crear series de esculturas a partir de materiales encontrados. Con estas piezas configuró un universo singular de gran lirismo.