Andrés Nagel (San Sebastián, 1947) estudia arquitectura en la Universidad de Navarra, y desde entonces ha viajado y vivido en varios países. Su producción abarca la pintura, la escultura y la arquitectura. En sus inicios, en los años setenta, su trabajo entronca con artistas vascos que, como alternativa al informalismo, la abstracción y el conceptualismo, recuperan la figuración. Su obra, que incluye figuras humanas, animales y construcciones mecánicas ejecutadas con irreverencia y sarcasmo, ha sido calificada por la crítica de «figuración posmoderna». Nagel adopta el color y los temas populares del pop art, las perspectivas chocantes y el humor del surrealismo, y los materiales recuperados del arte pobre. Incorpora todo tipo de materiales y presenta escenas, con colores planos y contrastados, protagonizadas por personajes desencajados, dionisíacos, intensos, desenfrenados y que a menudo recuerdan a las bacantes del mundo antiguo. Dando mucha importancia a la línea y siempre con cierto barroquismo, estas piezas invitan a una lectura en clave social y también desde la subjetividad.
Tras una primera muestra individual en Pamplona (1972), expone en la Salas Ruiz Picasso de Madrid (1983), el Museo Jovellanos de Gijón (1983), el Mile 4 Chicago International (1985), el Museo de Bellas Artes de Bilbao (1988), el Museo de Bellas Artes de Vitoria (1989), el Museo Tamayo de Ciudad de México (1991) y el Museo de San Telmo en San Sebastián (1996). Destacan las antológicas presentadas en el Museo de Bellas Artes de Bilbao (1995) y Koldo Mitxelena Kulturunea de San Sebastián (1999). Ha realizado numerosas exposiciones en galerías de varias ciudades españolas y en colectivas en Europa, América y Asia. Nagel tiene obra pública en Barcelona, Amorebieta (Vizcaya) y Mallorca. Su obra forma parte de colecciones como la del British Museum de Londres, Artium de Vitoria-Gasteiz, la Fundació "la Caixa", el Museum of Contemporary Art de San Diego en California, el Meadows Museum de Dallas y el MACBA de Barcelona, entre otros.