Actividad
Del 18 de octubre al 14 de diciembre de 2024
Si un viaje empieza aquí
Si un viaje empieza aquí es un proyecto de la artista Clara Nubiola que nace en el marco de la colaboración entre el MACBA, el Departamento de Justicia y el Departamento de Cultura de la Generalitat de Cataluña, y que pretende acercar el arte a las personas privadas de libertad y reforzar los vínculos familiares entre padres y madres internos y sus hijos e hijas. Un proceso de trabajo basado en la observación del dentro/fuera, la ilustración y el relato.
A través del arte como elemento transformador, se pretende fomentar la reflexión, la comunicación, la empatía y la comprensión mutua ofreciendo espacios participativos que favorezcan la creación conjunta y en los que se integren otras voces que cuentan cómo se viven las maternidades y las paternidades desde la cárcel.
3 centros penitenciarios // 7 internos y sus familias // 8 sesiones // 14 cuadernos de viaje con la voluntad de visibilizar y dar voz a las paternidades y las maternidades desde la prisión.
Desde siempre, viajar, alejarnos de nuestro entorno conocido y de nuestros amigos y familiares y desplazarnos a otros lugares para descubrir otros parajes, pueblos y costumbres ha comportado, por un lado, adquirir experiencia sobre el territorio, tener en primera persona la vivencia de transitar por lugares nuevos, y, por otra, crear un relato para compartir y explicar la experiencia vivida.
Postales, cartas, mensajes, emails y whatsapps han servido y servirán como vehículos con los que narrar y guardar nuestras experiencias, fundamentos desde los que contar a nuestros seres queridos que el viaje ha ido bien, que el sitio es maravilloso, pero que hace un calor insoportable y las maletas se han extraviado. El proyecto Si un viaje empieza aquí es y será la historia de dos viajes: el de seis padres y una madre que viajan desde sus centros penitenciarios para descubrir Barcelona y el viaje hecho de cotidianidades y quehaceres diarios que emprenden sus familias cada mañana.
A través de dos cuadernos, uno para el padre o la madre y otro para la familia, se inicia una correspondencia semanal que es un relato mutuo de este viaje que no precisa aviones, maletas o Instagram; un viaje que sucede cuando se aminora el ritmo, cuando se presta atención a lo que se ve y se observa el entorno como por primera vez. Porque descubrir no exige alejarse, y sorprenderse está al alcance de nuestros pasos. La propuesta busca reforzar los lazos entre padres y madres que cumplen condena en centros penitenciarios y sus familias, a través de unos cuadernos de viaje que son diálogo y están escritos para el otro.
Si un viaje empieza aquí han sido ocho sesiones –una por semana– que nos han demostrado que los buenos viajes son aquellos que, con la ruta trazada, no temen improvisar.
Clara Nubiola
Anita García