Pequeñas historias del cine. Tres tardes en la ópera
Actividad

Pequeñas historias del cine. Tres tardes en la ópera

Programa de cine para niños

«La ópera filmada es un asunto bastante imposible», escribió en 1975 John Simon, del New York Magazine. Como un doble reto a la afirmación de Simon, Pequeñas historias del cine propone un recorrido singular por algunas de las óperas más conocidas y lo hace pensando en un público infantil como destinatario.

Aunque muchos puristas sean contrarios a la filmación de la ópera, los librettos más populares han sido objeto de adaptaciones cinematográficas desde los comienzos del cine. De Carmen (Cecil B. de Mille, 1915) a Othello (Franco Zeffierelli, 1986), La flauta mágica (Ingmar Bergman, 1975) o Rigoletto (Jean Pierre Ponnelle, 1982), pocas son las grandes óperas que no cuenten con su adaptación cinematográfica. Estas y otras películas, realizadas con diversas técnicas y dirigidas a públicos dispares, conforman uno de los ámbitos o subgéneros más discutidos entre la siempre difícil adaptación de un medio a otro. Traslaciones aparte, la ópera también se ha filmado o grabado como registro y memoria de escenificaciones memorables. Además de Hollywood y las productoras independientes, canales de televisión como la BBC han dedicado una especial atención a la ópera, con costosas producciones que incluyen versiones animadas por realizadores de la talla de Barry J. Purves, Mario Cavalli o Graham Ralph.

Algunos dibujos animados han inmortalizado los tópicos y estereotipos operísticos mediante la parodia, como ocurre en el clásico de la Warner What's Opera Doc? o en Rabbit of Seville, ambos firmados por Chuck Jones.

Pequeñas historias del cine propone tres tardes en la ópera singulares a través de una selección de cortometrajes animados de óperas tan conocidas como El barbero de Sevilla, Madame Butterfly o La Traviata, junto a extractos de películas o filmaciones documentales. Los programas pretenden acercar a los más pequeños las posibilidades creativas del cine en su coqueteo con la ópera.

Desde los inicios del cine, incluso en su etapa muda, ha habido mucho interés en registrar las grandes voces y montajes operísticos. Si bien al principio las restricciones técnicas propiciaban los playbacks (en los que incluso se sustituían las grandes voces por la de actores desconocidos), gradualmente se ha valorado el aspecto documental de los registros. En animación, donde la música ha jugado un importante papel desde los inicios, la inclinación hacia la ópera clásica es, sin embargo, más tardía. Además de las parodias de los dibujos animados de la Warner (de los años treinta, cuarenta y cincuenta), en los años setenta los italianos Giulio Gianini y Emmanuele Luzzati, un cineasta y un ilustrador-escenógrafo respectivamente, abrirán el inmenso abanico de posibilidades que ofrece la ópera a la animación, sirviéndose de sus modestas pero hermosas animaciones de recortables.

Otros autores contemporáneos como Yurí Norstein (Rusia) y más tarde Barry J. Purves (Gran Bretaña), Georges Shwizgebel (Suiza), Guionne Leroy (Bélgica), Mati Kütt (Estonia) o el genial Koji Morimoto (Japón) tomarán el relevo llevando a la pantalla extractos de grabaciones operísticas con toda suerte de técnicas y estilos. Algunos artistas contemporáneos también han utilizado estos formatos, como Alice Creischer en su obra Proudhon, la Sociedad del Diez de Diciembre y el Club de los Deudores Holgazanes. Un concetto en tres actos (2007), que puede verse en estos momentos en el MACBA.

Programa a cargo de Carolina López Caballero

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Programa de cine para niños

«La ópera filmada es un asunto bastante imposible», escribió en 1975 John Simon, del New York Magazine. Como un doble reto a la afirmación de Simon, Pequeñas historias del cine propone un recorrido singular por algunas de las óperas más conocidas y lo hace pensando en un público infantil como destinatario.

Aunque muchos puristas sean contrarios a la filmación de la ópera, los librettos más populares han sido objeto de adaptaciones cinematográficas desde los comienzos del cine. De Carmen (Cecil B. de Mille, 1915) a Othello (Franco Zeffierelli, 1986), La flauta mágica (Ingmar Bergman, 1975) o Rigoletto (Jean Pierre Ponnelle, 1982), pocas son las grandes óperas que no cuenten con su adaptación cinematográfica. Estas y otras películas, realizadas con diversas técnicas y dirigidas a públicos dispares, conforman uno de los ámbitos o subgéneros más discutidos entre la siempre difícil adaptación de un medio a otro. Traslaciones aparte, la ópera también se ha filmado o grabado como registro y memoria de escenificaciones memorables. Además de Hollywood y las productoras independientes, canales de televisión como la BBC han dedicado una especial atención a la ópera, con costosas producciones que incluyen versiones animadas por realizadores de la talla de Barry J. Purves, Mario Cavalli o Graham Ralph.

Algunos dibujos animados han inmortalizado los tópicos y estereotipos operísticos mediante la parodia, como ocurre en el clásico de la Warner What’s Opera Doc? o en Rabbit of Seville, ambos firmados por Chuck Jones.

Pequeñas historias del cine propone tres tardes en la ópera singulares a través de una selección de cortometrajes animados de óperas tan conocidas como El barbero de Sevilla, Madame Butterfly o La Traviata, junto a extractos de películas o filmaciones documentales. Los programas pretenden acercar a los más pequeños las posibilidades creativas del cine en su coqueteo con la ópera.

Desde los inicios del cine, incluso en su etapa muda, ha habido mucho interés en registrar las grandes voces y montajes operísticos. Si bien al principio las restricciones técnicas propiciaban los playbacks (en los que incluso se sustituían las grandes voces por la de actores desconocidos), gradualmente se ha valorado el aspecto documental de los registros. En animación, donde la música ha jugado un importante papel desde los inicios, la inclinación hacia la ópera clásica es, sin embargo, más tardía. Además de las parodias de los dibujos animados de la Warner (de los años treinta, cuarenta y cincuenta), en los años setenta los italianos Giulio Gianini y Emmanuele Luzzati, un cineasta y un ilustrador-escenógrafo respectivamente, abrirán el inmenso abanico de posibilidades que ofrece la ópera a la animación, sirviéndose de sus modestas pero hermosas animaciones de recortables.

Otros autores contemporáneos como Yurí Norstein (Rusia) y más tarde Barry J. Purves (Gran Bretaña), Georges Shwizgebel (Suiza), Guionne Leroy (Bélgica), Mati Kütt (Estonia) o el genial Koji Morimoto (Japón) tomarán el relevo llevando a la pantalla extractos de grabaciones operísticas con toda suerte de técnicas y estilos. Algunos artistas contemporáneos también han utilizado estos formatos, como Alice Creischer en su obra Proudhon, la Sociedad del Diez de Diciembre y el Club de los Deudores Holgazanes. Un concetto en tres actos (2007), que puede verse en estos momentos en el MACBA.

Programa a cargo de Carolina López Caballero

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fechas
26 abril 2008 – 24 mayo 2008
precio
Auditorio MACBA. Entrada gratuita. Aforo limitado
título
Pequeñas historias del cine. Tres tardes en la ópera
fechas
26 abril 2008 – 24 mayo 2008
título
Pequeñas historias del cine. Tres tardes en la ópera
precio
Auditorio MACBA. Entrada gratuita. Aforo limitado
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