Pequeñas historias del cine. Norman McLaren y el cine de animación
Actividad

Pequeñas historias del cine. Norman McLaren y el cine de animación

en curso

Programa de cine para niños

Esta tercera edición de Pequeñas historias del cine está dedicada al escocés Norman McLaren, conocido como el «poeta de la animación». Su singularidad radica en unir el cine experimental y de vanguardia con la tradición ilusionista de los espectáculos de animación cinematográfica. McLaren nació en Glasgow el año 1914 y, con solo 20 años, cuando todavía era estudiante en la Glasgow School of Fine Arts descubrió las filmaciones de los rusos Eisenstein y Pudovkin. Estas películas simbolizaron un cambio en su manera de concebir el cine; esta iba mucho más allá del mero entretenimiento, convirtiéndose en un gran medio expresivo. Su primera filmación, Hand-painted Abstraction, realizada sin cámara, sino pintando y dibujando directamente en la superficie del celuloide, hizo que John Grierson decidiese contratarlo para la British General Post Office Film Unit en Londres. Durante este periodo McLaren logró un sutil balance entre la libertad expresiva y la disciplina artística. El año 1936, en el inicio de la Guerra Civil, McLaren trabajó como cámara en España, experiencia que le marcará a lo largo de su vida. Con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, McLaren se trasladó a Nueva York, ciudad que abandonó cuando Grierson le animó a unirse al National Film Board of Canada (NFB). En la NFB desarrolló su faceta de animador, nombre por el cual se le conocía, y creó un estudio de animación. McLaren experimentó con diversas técnicas cinematográficas y se interesó especialmente por la creación del sonido trabajando directamente sobre la película. Mientras la creatividad, el humor y la técnica son los rasgos distintivos de su obra, en su vida personal fue conocido por su clara voluntad pacifista que lo llevó a participar en proyectos audiovisuales educativos promovidos por la UNESCO; el año 1949, en China, donde introdujo a los estudiantes en las técnicas de animación, y en 1953 repetió el proyecto en la India. Precisamente, de su estancia en la China surgió Neighbours, una parábola en contra de la guerra que le hizo ganar un Óscar en 1952. Norman McLaren ha sido y continúa siendo un punto de referencia para el cine de animación y tangencialmente para muchos cineastas actuales, ya que fue capaz de establecer una relación íntima con el celuloide, como la existente entre el pintor y su lienzo.

Programa de cine para niños

Esta tercera edición de Pequeñas historias del cine está dedicada al escocés Norman McLaren, conocido como el «poeta de la animación». Su singularidad radica en unir el cine experimental y de vanguardia con la tradición ilusionista de los espectáculos de animación cinematográfica. McLaren nació en Glasgow el año 1914 y, con solo 20 años, cuando todavía era estudiante en la Glasgow School of Fine Arts descubrió las filmaciones de los rusos Eisenstein y Pudovkin. Estas películas simbolizaron un cambio en su manera de concebir el cine; esta iba mucho más allá del mero entretenimiento, convirtiéndose en un gran medio expresivo. Su primera filmación, Hand-painted Abstraction, realizada sin cámara, sino pintando y dibujando directamente en la superficie del celuloide, hizo que John Grierson decidiese contratarlo para la British General Post Office Film Unit en Londres. Durante este periodo McLaren logró un sutil balance entre la libertad expresiva y la disciplina artística. El año 1936, en el inicio de la Guerra Civil, McLaren trabajó como cámara en España, experiencia que le marcará a lo largo de su vida. Con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, McLaren se trasladó a Nueva York, ciudad que abandonó cuando Grierson le animó a unirse al National Film Board of Canada (NFB). En la NFB desarrolló su faceta de animador, nombre por el cual se le conocía, y creó un estudio de animación. McLaren experimentó con diversas técnicas cinematográficas y se interesó especialmente por la creación del sonido trabajando directamente sobre la película. Mientras la creatividad, el humor y la técnica son los rasgos distintivos de su obra, en su vida personal fue conocido por su clara voluntad pacifista que lo llevó a participar en proyectos audiovisuales educativos promovidos por la UNESCO; el año 1949, en China, donde introdujo a los estudiantes en las técnicas de animación, y en 1953 repetió el proyecto en la India. Precisamente, de su estancia en la China surgió Neighbours, una parábola en contra de la guerra que le hizo ganar un Óscar en 1952. Norman McLaren ha sido y continúa siendo un punto de referencia para el cine de animación y tangencialmente para muchos cineastas actuales, ya que fue capaz de establecer una relación íntima con el celuloide, como la existente entre el pintor y su lienzo.

fechas
18 diciembre 2006 – 28 abril 2007
precio
Auditorio MACBA. Entrada libre. Aforo limitado.
título
Pequeñas historias del cine. Norman McLaren y el cine de animación
fechas
18 diciembre 2006 – 28 abril 2007
título
Pequeñas historias del cine. Norman McLaren y el cine de animación
precio
Auditorio MACBA. Entrada libre. Aforo limitado.
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