Actividad
Un viernes al mes
La Cocina Escuela del MACBA
Espacio de aprendizaje a cargo de Marina Monsonís
En su octavo año, La Cocina del MACBA cambia de formato. Si hasta ahora había funcionado como un grupo de trabajo a pequeña escala, hoy adopta el de una escuela abierta que combina las formas de aprendizaje colectivo propias de La Cocina del MACBA con la demanda creciente de ampliar nuestro espectro. Queremos compartir la experiencia con más personas y colectivos interesados en sistemas de alimentación territorializados que puedan responder al contexto actual de crisis ecosocial.
La Cocina Escuela consiste en una serie de talleres intensivos abiertos al público y celebrados en viernes, con periodicidad mensual.
Tras habernos formado de la mano de numerosos colectivos, proyectos y personas especializadas en transiciones agroecológicas, pesca sostenible, cocina y agricultura migrante, es el momento de dar el salto a una escala mayor. Nace un espacio donde pondremos en práctica los conocimientos adquiridos y reflexionaremos sobre las infraestructuras alimentarias con el objetivo de transformarlas. Exploraremos ejemplos concretos de transformación alimentaria y agroecológica en instituciones culturales y equipamientos públicos de nuestro entorno, como museos, universidades, escuelas y teatros que han transformado los menús de sus cantinas, restaurantes y comedores.
Ahora que el ecoblanqueo es una amenaza real, queremos asegurarnos de que nuestros talleres sean respetuosos con los principios de las luchas agroecológicas, en lugar de servir para justificar extractivismos invisibles o para encubrir otras prácticas nocivas para el tejido ecosocial.
Os invitamos a merendar, cocinar y diseñar conjuntamente estrategias para la transición agroecológica. El objetivo es comprobar si las cuestiones que hemos trabajado hasta ahora –crítica al extractivismo, ecofeminismo y justicia social– pueden atravesar las paredes de La Cocina para intervenir de forma material y concreta en la infraestructura de nuestro entorno institucional. Investigaremos el potencial de este tipo de transformación infraestructural manteniendo la esencia crítica de La Cocina, inspirada en la pedagogía radical y basada en el lugar, y habitando las tensiones y contradicciones que toda transformación conlleva.
Eso sí, queremos conservar la esencia de La Cocina: el goce comunal, la creatividad compartida, las manos en la masa, el aroma, la textura y los fogones. Queremos intensificar la hibridación con las artes plásticas y visuales. Así que, además de comer, cocinar, copensar y cosentir, exploraremos otros formatos de cocreación artística y artesanal.
Pero sobre todo, sobre todo, queremos honrar el merendar juntas.
Marina Monsonís